Josep Pla en Italia

CAMPO DO DESAFÍO

Publicado: 27 ene 2026 - 04:40
Opinión en La Región
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Xavier Pla, el meticuloso biógrafo de Josep Pla, nos informa de la traducción al italiano de El cuaderno gris, Il quaderno grigio. Un autor, Pla, junto a Cunqueiro y Delibes, que justifica las letras españolas del pasado siglo. El cuaderno gris es uno de los monumentos literarios que heredamos de aquel tiempo; un libro pautado a modo de dietario que, a cada entrada, densifica un entramado cultural, costumbrista, político, psicológico, gastronómico y hasta de visitas al burdel. Un libro reescrito durante años, como casi todos los suyos, publicado en catalán en 1966. Habría que esperar a 1975 para disponer de una traducción al castellano, la realizada por Dionisio Ridruejo y Gloria de Ros, que colmaba el acercamiento, de los numerosos planianos, al autor ampurdanés.

No deberían faltar algunos de sus Grandes tipos, por ejemplo el de Gaudí o el escultor Manolo Hugué, y el de Dalí.

Paisajes, retratos, instantáneas, son los elementos fundamentales que Ridruejo destaca en el prólogo, además de la escéptica visión de Pla sobre las cosas “importantes” y su condición de “gran poeta antirretórico”. Se puede abordar la obra de Pla a través de biógrafos y prologuistas, también de los críticos, o se lo puede recibir a porta gayola, y dejarse llevar por la paleta infinita de percepciones del autor, adjetivos encadenados, descripciones de un cielo, el color de la piel de las cebollas, las volutas del humo de un puro, referencias de alta cultura o sus opiniones políticas: “El anarquismo me ha producido siempre una sensación de molestia física, de barullo desagradable, de llegar a la cama y encontrar que aún no está hecha”.

Si tuviera que recomendar la lectura de Pla, aconsejaría empezar por Madrid. El advenimiento de la República, que presenta páginas de amarga lucidez premonitoria. Recomendaría El viaje en autobús, la descripción que este perfecto observador hace del mundo rural del Ampurdán. No deberían faltar algunos de sus Grandes tipos, por ejemplo el de Gaudí o el escultor Manolo Hugué, y el de Dalí. Existe también un curioso Viaxe por Galicia, de la editorial Galaxia. Por encima de estos delicados trabajos de orfebrería, El cuaderno gris es una obra mayor que, sin perder el ritmo ágil del dietario, presenta la compleja personalidad del autor y el entorno físico y humano donde aquella se concretiza a través de una sensibilidad poética, infatigable y minuciosa.

Josep Pla fue un impenitente viajero antes y durante su retiro a la masía familiar tras la guerra civil. Italia sería uno de sus destinos más frecuentes y queridos: “En Italia nada es insípido. No he visto a nadie caminar por la calle con cara de bobo”. Il quaderno grigio está siendo, lo cuenta Xavier Pla, un acontecimiento literario en aquel país. Nada podría satisfacer más al autor que, con tanta atención, leyó al Dante, a Leopardi o a Pirandello.

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