Lagunas de Antela traspuestas a los arenales das poldras

Publicado: 25 mar 2026 - 01:42
Opinión en La Región
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Una cigüeña, mas planeando que luchando contra el viento nordés, como por acá decimos, y más ha de lucharse en la mar Cantábrica cuando sopla en esa dirección, se iba alzando majestuosa para luego descender hacia su posadero, un nido aquí en un recio carballo de estas lagunas, que podrían sustituir a la mítica y desecada laguna de Antela. Se ha creado un ecosistema, resultado de las arenas extraídas, sobre todo de anátidas y zancudas en pocos años, a la par que de reposo estacional de muchas aves migrantes. Un mirador a modo de circular cabaña, que a las castrexas recuerda, techada de paja y circundada de entrelazados sauces, fue mirador en la más concurrida laguna, porque ahora han crecido los salgueiros e impiden la visión como oteadero de aves, a la par que tres cuartos de su techumbre han desaparecido. Acuden visitantes y hasta colegios para no ver nada a no ser que extiendan su paseo pista adelante.

De vez en cuando planean sobre la laguna o las docenas de ellas que salpican estas que fueron excavando las grandes dragas para extraer arena para la construcción, ahora un tanto parada y de baja demanda

Una variada avifauna de zancudas: cigüeñas, garzas y garcetas, ánades: azulones (el más colonizador de casi todos los ríos, lagunas, embalses o pozas, inéditos años ha), pero es la cigüeña la que adosa a las ramas sus nidos, y a este gran carballo que de en medio de un islote emerge con tres grandes nidos: el superior que casi tiene en la vertical a otro nido que por ese casi se libra de los excremento evacuados por las congéneres de encima; el tercer nido un poco alejado; los tres de tal independencia que ni coinciden sus alados colonos en el crepitar de sus picos, una expresión de sus sonidos. De vez en cuando planean sobre la laguna o las docenas de ellas que salpican estas que fueron excavando las grandes dragas para extraer arena para la construcción, ahora un tanto parada y de baja demanda. Como que se percibe que si este entretejido de pequeños mares interiores que dejaron un hueco rellenado por las aguas de la capa freática lo que permite que ni las sequías las afecten.

Un paseo entre este lacunar puede llevar horas contemplando aves por entre las pistas que los circundan y orillan. A la SGHN y filiales o nuevas sociedades, empeñadas en los censos de aves acuáticas, se deben la difusión y preservación de estos espacios.

Aquel Instituto Nacional de Colonización y luego el Yryda (Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario) de la dictadura al modo primero de los romanos cuando desecaron los pantanos y lacunares de la costa del Tirreno, modelo que consagró el fascio musoliniano, so pretexto de erradicar enfermedades transmitidas por los mosquitos, se siguió fielmente; también se hallaron vestigios de la primera desecación, en menor escala, de la Laguna de Antela en la era romana en la Península. Cuando aquella que era conocida como civilización hispano romana se extinguió, se colmataron, por abandono, los canales de desagüe y la laguna se recuperó.

La segunda desecación en tiempos recientes acabó con la prehistoria que desenterró Conde Balvís porque el lacunar estaba habitado por vivienda palafíticas, ésas que estacando se construyen sobre las aguas, para protección de poblados, que incluso vivieron de los peces o cazando en tierra firme de este territorio de aguas que se extendían entre lo que hoy son aldeas de Pena, Trandeiras, Cortegada, Vilar de Barrio, Bóveda, Casasoá; Lavandeira, As Pegas, Sandiás cierrán un círculo de una inundación, desde el Terciario. Comienza un canal de desecación que vierte a más de legua en el Limia, el Lhetes de la leyenda de Décimo Junio Bruto.

La Antela cubría una extensión de 7 x 6 km., con una profundidad somera, que iba de los 0,60 m. a los 3 en su cota máxima. Abundante pesca, sanguijuelas cuando en auge para la Medicina de entonces como chupasangres que se creía regenerativo. Por cierto que una experiencia tuve en la lagoa da Serpe, en las Trevincas, con alguna adherida a mis piernas después de un baño, por profanador de sus leyendas, acaso. Formada en la era Terciaria, como se dijo, era un conglomerado de muchas cual archipiélago, en grandes invernías, que se fue desecando por las condiciones climáticas, evacuada de sus aguas por un gran canal de desagüe kilómetros abajo.

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