Por las Maricarmen de Ourense

PERDÓN POR LA MOLESTIA

Antonio Nespereira trae una nueva entrega de Perdón por la molestia

Publicado: 04 oct 2026 - 06:50
Opinión en La Región.
Opinión en La Región. | La Región

Este país se prepara para zamparse a una de sus últimas mártires con la rapidez de un menú fast food. Maricarmen Abascal ha sido la aldaba con la que golpear la puerta de algunas instituciones a cuenta de una política de vivienda errática. A la señora de 87 años que desahuciaron en Madrid hace unos días le han salido solidarios de quita y pon. A ver cómo se gestiona la situación al haberse caído los decretos que llevaban popularmente su nombre.

Casi 300.000 desahucios en los últimos ocho años pero a esta mujer la incluyeron en el martirologio político, sin reparar en la infinidad de matices que había en el alquiler de esta señora. Brotaron nuevas María Pita (“¡el que tenga honra que me siga!”) o Agustina de Aragón (“¡siempre al pie del cañón!”) que se parecían a la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, capaz de movilizarse contra sí misma, con una personalidad disociativa digna de estudio. La madrileña Puerta del Sol simboliza el descontento con un mestizaje entre razón y oportunismo. La simplificación social y el vampirismo de las ideas reducen a esolgan las complejas soluciones al problema de la vivienda. Venga, por la vía del decreto, ya extinto, dividamos de forma maniquea a los buenos (los inquilinos) y los malos (los caseros, que ahora son rentistas).

En el Congreso se vociferó sobre el asunto y a aquel sonrojante “yo con Begoña” de Patxi López ha sucedido una especie de “yo soy Maricarmen”, como en la película Espartaco, cuando los esclavos defendían su dignidad y hacían coro con su líder proclamando “¡yo soy Espartaco!” También el caso Maricarmen ha viajado a Ourense para denunciar que los alquileres están por las nubes y que apenas quedan sitios dignos donde meterse. Un desahucio cada dos días y medio solo el año pasado. Es decir, 152 maricármenes en el 2025 en Ourense sin que se hayan enterado pocos más que los afectados. Cáritas ayuda a pagar el alquiler a decenas de familias en Ourense, prestan acogida a familias sin hogar o en exclusión. Dan vivienda a mujeres en situación de vulnerabilidad extrema o víctimas de trata. Incluso asesoran en materia de desahucios. Pero la gran mayoría de ourensanos no carga sobre su hombro con esa comprensión social, salvo donantes y colaboradores, que no son pocos.

¿Qué se ha hecho en la ciudad en los ultimos años que trascienda la beneficencia y se sustente en los derechos? Mucho artículo 47 de la Constitución preservando un techo bajo el que vivir, ¿pero hay algo más que literatura en un texto que se ha quedado de muletilla en el discurso político? A ver si en Ourense la mejor solución en materia de vivienda es que se encargue Cáritas.

Puede ser cosa de rancio abolengo

El caso de la ciudad es paradigmático. Cuenten las grúas sobre el horizonte, verán que son pocas, tanto para edificios públicos como privados. No sé si está el Concello de Ourense para sacar pecho sobre la cesión de suelo a las administraciones, como la Xunta, para que edifiquen. En febrero la conselleira del ramo, María José Allegue, decía que “Ourense é a capital onde menos vivenda pública se está a construir debido á falta de solo cedido polo Concello”. En el Concello no se dieron por aludidos. El planeamiento es como el coche de Regreso al Futuro, con Marty McFly al volante, con Doc Brown al invento y el perro Einstein incluso de copiloto, ya me entienden. El DeLorean del urbanismo tiene el motor gripado y en el gobierno local se han quedado sin condensador de fluzo para que arranque. Es el Ourense que espera por los bajos comerciales para convertirlos en vivienda, que cuenta por miles los pisos vacíos sin que haya estímulos suficientes para sacarlos al mercado. Pero la poca pulsión urbana evidencia que entre todos los aspirantes para vivienda protegida solo el 5% es de Ourense, según el Registro Único de Demandantes de Galicia. O no hay aspirantes porque no se construye o porque apenas hacen falta. O las dos cosas a la vez. No olvidemos que en Ourense algo más de un tercio de pisos se paga a tocateja, sin hipoteca. A ver si en esta tierra hay pocas Maricarmen y lo que hay son muchas Doña Carmen Pisazo de Ático y Casona Blasonada, dos veces grande de Ourense.

El paciente sufre y también padece

Han rulado en bucle por todas las teles y demás medios las imágenes de Maricarmen Abascal atendida por los servicios sanitarios el día del desahucio. No sé si ha sufrido las listas de espera de la sanidad madrileña, que no están para tirar cohetes, según trasciende. Pero tampoco en Galicia el Sergas está para descorchar botellas y brindar a la salud de todos, nunca mejor dicho, en cuanto a rapidez en la atención. El área sanitaria de Ourense cerró el primer semestre de este año con 52 días de demora para primeras consultas y 68,9 para poder operarse. Detrás de estos malos números está la huelga de médicos, dice la oficialidad. La Administración y los políticos manejan las estadísticas y juegan con los números a su antojo. Los gestores sanitarios se parapetan en los porcentajes que les convienen y sus antagonistas en los indicadores que son más hirientes, nunca mejor dicho otra vez. Los pacientes no. No están en esas claves. No conozco a nadie que haya respirado aliviado al saber que en vez de esperar 58 días por una primera consulta ahora aguardan 52. Tampoco que sus cataratas van a ser operadas un cuarto de ahora antes gracias a la mejora de las esperas quirúrgicas. Poca broma con el debate de las listas porque muy por encima está la atención al paciente, cada vez más mayor en Ourense. Son las maricármenes de la sanidad pública, hartas de esperar, esperemos que por fortuna no estén ya desahuciadas cuando les llamen. El otro desahucio, ya saben.

Sí hay más preguntas, señoría

- Ahora que las cámaras en la calle vigilan la accesibilidad de los coches, ¿se sentarán en el Concello a ver las imágenes de un casco histórico decadente?

- ¿Permitirán ver esos dispositivos los edificios que se caen y los graves problemas de accesibilidad que tiene la mayoría?

- ¿Quedarán retratados los excesos de los fines de semana?

Mira tú | Otra tapa de insultos en “a tasquiña do Jácome”

Una imagen del pleno de Ourense de esta semana.
Una imagen del pleno de Ourense de esta semana. | Lucía Otero

Mira tú como la oposición en el Concello de Ourense se ha despojado de sus prejuicios ideológicos y ha hecho una lectura conjunta, haciéndose respetar como representantes de la mayoría de los ourensanos, aunque no en el gobierno porque no quieren. En la sesión plenaria del viernes el salón volvió a ser A tasquiña do Jácome y el mesonero llamó “etarras y violentos” a los concejales del BNG, que salieron por la puerta, seguidos por la representación del PSOE y PP. Lo que pasa es que cuando se fueron ya se había convalidado otro decreto para pagar pufos. Al menos exigieron respeto en lo personal y político. Decía Julio Anguita que “con la dignidad no se come, pero un pueblo sin dignidad se pone de rodillas y termina sin comer”. Son constantes las bravatas que se estampan contra la decencia de la oposición, por lo menos esta vez no han agachado la cabeza, como otras. Mira tú.

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