Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
Mira Lugo
CLAVE GALICIA
Lugo otra vez en la mirilla. El Gobierno bipartito de Touriño y Quintaba se mostró desde el primer día como bigobierno, con el vicepresidente contraprogramando al presidente, por “el efecto Orozco” en Lugo. El alcalde socialista se paseaba diciendo que el nacionalista Fernando Blanco era su mejor concejal y la sinceridad fue correspondida con mayoría absoluta en las siguientes elecciones. De ahí los esfuerzos en cartelería sin medir el ridículo de las tenencias de alcaldía en los gobiernos de coalición que salieron en las siguientes municipales por toda Galicia.
Y en Lugo Lara Méndez asumió el bastón de mando que correspondería a López de Orozco como cabeza de lista que había presentado el PSOE porque el BNG se negó a apoyar la investidura de un imputado"
Fue en Lugo donde la jueza Pilar de Lara abrió inabarcables investigaciones, con dos centenares de políticos imputados, que quedaron en nada, salvo carreras rotas, la mancha del Pulpo, la sospecha de la Pokemon y la interferencia electoral. El alcalde de Ourense, el socialista Francisco Rodríguez, dimitió después de comer más de un día en el calabozo. Al regidor de A Coruña, el popular Carlos Negreira, la imputación del portavoz municipal, Julio Flores, le costó la mayoría absoluta. Y en Lugo Lara Méndez asumió el bastón de mando que correspondería a López de Orozco como cabeza de lista que había presentado el PSOE porque el BNG se negó a apoyar la investidura de un imputado. La misma jueza que investigó una denuncia anónima contra José Ramón Gómez Besteiro que llegó a la sede del PP y Elena Candia trasladó a la fiscalía. Besteiro dimitió como secretario xeral del PSdeG y a Feijóo le quedó el camino de la mayoría absoluta despejado en las elecciones de 2016.
Sin esas actuaciones judiciales archivadas la historia sería otra. Carlos Negreira pudo haber resistido a Marea Atlántica. Besteiro estaba de dulce para pelear por la Xunta y en cualquier caso no chuparía siete años de banquillo hasta quedar desimputado. Lara Méndez no habría dimitido al año de su segundo mandato porque no hubiese sido alcaldesa el primero y Elena Candia no estaría presentando una moción de censura para devolver al PP al Concello de Lugo 27 años después. La repentina muerte de la alcaldesa Paula Alvarellos, a la que siguió la de otros dos ediles socialistas, y el apoyo de la tránsfuga que entró al correr lista tiene mala resonancia aunque la moción sea legal. En un año las urnas valorarán el riesgo. Mira Lugo.
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