Carlos Risco
COSAS QUE CONVIENEN
Lo que deberíamos desaparecer de ciudades y vivideros
La morriña gallega, como la saudade portuguesa, son dos sentimientos muy similares, que no tienen una fácil traducción en palabras, pero que todo el mundo entiende porque lo ha podido padecer alguna vez cuando está lejos de su tierra. Un investigador español ‘exiliado’ en Suiza ha puesto el dedo en la llaga al afirmar que los científicos nacionales que han salido como consecuencia de la crisis, que son millares, y que vuelven a España lo hacen por morriña, no porque vayan a tener un trabajo estable que les permita continuar con su carrera científica, mientras se aprovechan de su buena formación en el extranjero. La ciencia sigue siendo una cenicienta en España y el que inventen ellos, en su peor acepción, una expresión que vuelve a estar de moda.
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