Berto Manso
LA OPINIÓN
La zona, el territorio Gill
TAL DÍA COMO HOY
Jean Baptiste Poquelin, apodado Molière, fue un dramaturgo, actor y poeta francés considerado uno de los mejores escritores de la lengua francesa y de la literatura universal.
Fue uno de los grandes artífices de la Comédie FranÇaise, teatro nacional parisino y no por nada llamado también La Maison de Molière, de donde han salido los grandes actores franceses de todos los tiempos.
Molière escribió grandes obras inspirado siempre en el desprecio a la pedantería de los falsos sabios
Molière escribió grandes obras inspirado siempre en el desprecio a la pedantería de los falsos sabios, la mentira de los médicos ignorantes o la pretenciosidad de los burgueses enriquecidos siempre dijo que el principal objetivo de su obra era “hacer reír a la gente honrada”.
Trabajos como “Tartufo”, “El médico a palos”, “El avaro” o “El enfermo imaginario” han sido interpretados en el teatro con más frecuencia que los de cualquier otro dramaturgo actual.
El 17 de febrero de 1673, mientras representaba como actor “El enfermo imaginario”, sufrió una hemoptisis (tuberculosis en estado grave) y falleció pocas horas después.
Se dice que iba vestido de verde (en realidad el color era amaranto), y por tanto desde entonces, el color verde es señal de mala suerte en el teatro en Francia.
Recordemos que cada país tiene sus manías en este sentido. Amarillo en España, azul en Inglaterra y morado en Italia.
Una superstición que siguen al dedillo en España un gran número de artistas es que vestir de color amarillo trae mala suerte.
Por tal motivo son muchos los que se niegan a llevarlo e incluso a compartir escenario o plató si hay algún elemento amarillo (ya sea de atrezo o textil).
La inmensa mayoría de los que temen ese color se acogen a la leyenda que explica que Jean-Baptiste Poquelin (conocido por el sobrenombre de Molière) falleció el 17 de febrero de 1673 mientras representaba en un teatro de París la insigne obra ‘El enfermo imaginario’ vestido de amarillo.
Pero esto no es cierto del todo. Molière no falleció sobre el escenario. Sufrió un fuerte dolor de pecho durante la representación, pero le dio tiempo de llegar a su casa, donde murió pocas horas después.
Otro detalle importante es que Molière no iba vestido de amarillo. Existen suficientes pruebas documentales que indican que, para interpretar el papel del hipocondriaco Argán (protagonista de la obra), encargó a una importante sastrería parisina un traje de color amaranto (rojo tirando a granate) y así era como fue vestido cada noche durante las cuatro funciones que le dio tiempo a protagonizar.
En la edad media cuando fallecía alguien, sin posibles, el ayuntamiento donde se producía el óbito debía costear los gastos de entierro etc., llegando el caso de transportar al finado fuera del término municipal para evitar pagarlos…. Por eso se cargaba el muerto y se le pasaba el problema al pueblo siguiente.
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