Chicho Outeiriño
DEAMBULANDO
Una exposición me hace rememorar la saga quesadiana y al río Lethes (Leça)
La semana pasada en un partido de fútbol en Adelaida entre la selección de Australia y la de Arabia Saudí, esta no respetó un minuto de silencio por las víctimas del atentado de Londres entre las que había dos chicas australianas.
Aunque el minuto de silencio había sido pactado previamente por ambas selecciones, al final los saudíes se retractaron y decidieron pasárselo por el forro, no diré por el forro de qué porque ellos no tienen ese tipo de forros. El caso fue que mientras la selección australiana se mantenía alineada y en silencio durante el consabido minuto, los saudíes se pusieron a jugar, abucheados después por el público como es lógico. La demencial explicación ofrecida por la selección saudí fue que el minuto de silencio "es una señal de respeto a los muertos que no pertenece a nuestra cultura". ¡Vaya!, sorprendente. ¿Y el fútbol sí, el fútbol pertenece a su cultura? Creía que ellos eran más de ajedrez. No sé que hacen en calzones cortos corriendo por un campo de hierba y enseñando las piernas. Como los vea Alá les va a caer una buena de caray.
La explicación tiene tela porque entraña que los muy falsos entienden a la perfección que se trata de "una señal de respeto a los muertos", una que a ellos simplemente no les da la gana de respetar. Pero el asunto no es tan fácil como parece. Tanto respetarla como no respetarla sería quedarse callados y quietos, esperando que pase el minuto. Y punto. Pero no ponerse a jugar, eso es otra cosa. No diré que es una provocación porque ni siquiera me parece una provocación. Solo me parece una estupidez propia de ignorantes y maleducados. Respeto es cuando cualquiera de nosotros haciendo turismo visitamos una mezquita y no nos ponemos a bailar y cantar dentro a voz en grito una canción de Beyoncé, por ejemplo "Run the World Girls". Eso sí que es respeto. Claro que ese comportamiento nuestro tal vez se deba a que sabemos que ni Beyoncé, Madonna y Lady Gaga juntas nos librarían de los seiscientos latigazos que nos iban a caer por hacer algo así. Y por eso digo que la cosa no es fácil.
Si para algo deberían servir las federaciones y las distintas organizaciones responsables de todas estas cosas, en este caso el Mundial de Rusia, tendría que ser para expulsar a esos indeseables del campeonato inmediatamente. Que se dediquen al ajedrez, ese juego y/o deporte, como quieran llamarlo ustedes, maravilloso y fascinante que inventaron ellos mismos hace más de mil años, cuando aún no eran imbéciles. Además... al ajedrez se puede jugar vestido. Eso es una ventaja. Que le pregunten si no a Mahoma. Seguro que él lo aprobaría.
En fin, que a la vista de ese estúpido suceso de Adelaida yo empiezo a creer en serio a los imanes y a los purísimos e iluminados guardianes de la sharia: el fútbol es un juego del diablo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Chicho Outeiriño
DEAMBULANDO
Una exposición me hace rememorar la saga quesadiana y al río Lethes (Leça)
Xaime Calviño
LA PREGUNTA DEL DÍA
En Portada: Jácome, Mascarillas, Kitchen... ¿es usted de chorizo o de chistorra?
Xabier R. Blanco
Una de las 8.000 consultas canceladas
Itxu Díaz
¿Qué tiene que ver con el racismo?
Lo último
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este viernes, 1 de mayo
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: viernes, 1 de mayo
REIVINDICACIÓN VECINAL
Asociaciones de vecinos barajan convocar una gran movilización por la Avenida de Portugal