Saber o no saber

RECORTES

Publicado: 20 feb 2026 - 05:40
Opinión en La Región
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Fernando Grande Marlaska es uno de los pocos ministros –son cuatro pero Montero tendrá que dimitir próximamente para concurrir a las elecciones de Andalucía- que han formado parte del gabinete de Sánchez desde el primer día en que éste asumió la presidencia. Juez valeroso y significado en la tarea de acabar con ETA, su actividad al mando de la cartera de Interior se ha significado sin embargo por un amplio abanico de decisiones cuestionables que han colmado estos años ejerciendo tal responsabilidad, de una continuada polémica.

Las actuaciones incorrectas de González y su irregular modo de vida muy alejado de la ejemplaridad que necesita el desempeño de sus funciones

No es desde luego una cartera de fácil desempeño y muchos expertos en la materia no dudan en catalogarla como la de más dura. Sin embargo, esta circunstancia no dota a su titular de una coraza para aislarlo de dar cuentas de sus responsabilidades. El caso del Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional, pone de manifiesto una situación que es culpable tanto si se produce en un sentido como en el otro. Si el ministro no sabía una palabra de una situación que estaba en boca de todo el colectivo policial. y que se conoce desde el mes de abril del pasado año para desembocar en una denuncia que se concreta a mediados de julio, días después de que el ayudante principal del agresor llamara a la agredida para ofrecerle un puesto confortable a cambio de su silencio, es que el ministro es un incompetente que no es capaz de mantener control sobre su gente, y esa desidia permite que los máximos responsables del departamento cometan acciones de todo punto punibles y execrables. Y si por el contrario tenía conocimiento de los hechos que se dilucidan, es doblemente culpable y habrá de responder por no haber tomado decisiones mucho más coherentes y firmes que evitaran la tragedia. No lo hizo e incluso aplicó un procedimiento que evitaba la jubilación del comisario principal José Ángel González, para soslayar su jubilación y mantenerlo a su lado. Las actuaciones incorrectas de González y su irregular modo de vida muy alejado de la ejemplaridad que necesita el desempeño de sus funciones, se conocen de largo y los primeros testimonios se remontan a sus días de comisario en Valladolid. Por eso, Marlaska está condenado de una u otra manera, a la dimisión de su cargo. El mismo lo ha aceptado públicamente y dbe cumplirlo.

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