Obligarlos a ser libres
La palabra "corrupción" anda en boca de todos. Por supuesto, también en la de los corruptos. Y es que la justicia no da abasto para abrir causa a tanto "chorizo".
De momento, el problema catalán cubre como un espeso velo el serio tema de deshonestidad que afecta a hombres públicos del país. Veremos luego lo que acontece.
Hace muchos años que Rousseau distinguia entre "Voluntad general" y "Voluntad de todos". Entendía que la VG beneficia a toda la sociedad en conjunto; la otra, la Voluntad de todos, en cambio, sólo al egoismo particular de cada uno.
Y no dudaba en afirmar que si seguimos lo que quiere la "Voluntad general", seríamos ciudadanos libres.
Un ruego a quien corresponda: ¿Por qué no obligar a ciertos señores a ser libres?
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Ángel Mario Carreño
REFLEXIONES DE UN NONAGENARIO
"¡Ti cala!"
Roberto González
Del porro al delito
Fernando Ramos
HISTORIAS DE UN SENTIMENTAL
Paseo por las televisiones recordando historias pasadas
Lo último