PISA, anatomía de un informe

HISTORIAS INCREÍBLES

Publicado: 20 sep 2026 - 04:50
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Cuando los padres de un alumno pretenden motivarlo, suponen que lo harán si le presentan los resultados brillantes de otros compañeros. La verdad es que lejos de incitarle a una mejora personal, le provocan a tan querido hijo el más propicio sistema para deprimirlo y frenarlo.

El informe PISA, aunque no lo pretende, provoca eso a 91 países que de manera inmisericorde se perciben evaluados en una comparativa, que, en nuestra opinión, debería mejorarse al menos en el procedimiento.

Quienes hemos participado de alguna manera en otro momento, tenemos esa sensación que, si les parece bien, me pongo y les cuento.

Pequeñas cosas que deberán tenerse en cuenta: Los profesores en activo que coadyuvan en el proceso, habrán de ser ajenos al centro evaluado, para asegurar la imparcialidad. En ocasiones se cuenta, y eso es bueno, con estudiantes universitarios de carreras afines a la Psicología, a la Pedagogía y que han de tener ya alguna experiencia en la aplicación de pruebas estandarizadas. Los cuerpos técnicos superiores de los Ministerios implicados, los Centros Autonómicos, etc, han de supervisar con rigurosidad el proceso de campo. Todo eso seguro que se ha hecho bien y así lo supongo. Cuanto se haga de manera más estricta se estará favoreciendo la aplicación más adecuada de los llamados cuadernos internacionales de la OCDE.

La aplicación de los procedimientos es exacta y todo es milimétrico. Entonces se produce una optimización notable que ahora ha resultado evidente en las competencias en el proceso lector, en Matemáticas y Ciencias.

Una forma inteligente de mejorar la objetividad en cada zona mundial de estudio es realizar un estudio previo de la diferente forma de procesar intelectualmente lo que se considera más importante. China, Singapur, Japón, por ejemplo, entienden el proceso educativo asentado en un extremo rigor de los datos: ¿qué dicen los textos? ¿qué es lo esencial y qué lo superfluo? ¿Cuál es el objeto de este o aquel proyecto? ¿cómo vamos a cuantificar todo eso? La aplicación de los procedimientos es exacta y todo es milimétrico. Entonces se produce una optimización notable que ahora ha resultado evidente en las competencias en el proceso lector, en Matemáticas y Ciencias.

No se trata de hacer un listado para ver si somos más tontos que la media mundial. En Galicia los resultados no han sido desastrosos si comparamos con toda España, toda Europa, o con la media de la OCDE. No debemos dormirnos en los laureles. Pero estoy convencido de que con los mimbres que tenemos, es decir con un profesorado altamente competente, que poseemos, podemos mejorar notablemente. Claro, se trata de planificar, revisar lo que hacemos y hacer una evaluación del producto sin andar con paños calientes e invertir en el refuerzo del alumnado que tiene más dificultades. Tampoco podemos engañarnos y es preciso trabajar más por la excelencia. De esa excelencia desconfían en los primeros cursos en las Universidades y en la propia F.P. y no en pocas ocasiones se oye al profesorado que acoge el nuevo alumnado quejándose de los niveles competenciales con los que se incorporan los educandos.

No conviene olvidar que la edad en la que se aplican las pruebas Pisa es a un alumnado adolescente, lo que implica un tiempo en el que las variantes de personalidad y de autoestima son altamente significativas.

Olvidar el nivel económico del primer o tercer mundo impediría tomar el informe en su justa valía. El factor económico es claramente un propulsor de unos grupos humanos y un desfavorecedor en otros. Los ciclos trienales son coordinados por la OCDE que nació para mejorar las políticas públicas para el bienestar y la economía global.

Y el mundo de los valores ¿para cuándo evaluarlo?

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