Chito Rivas
RECUNCHO HEBDOMADARIO
Entre a forza e o muro
Un grupo de científicos seguramente ociosos a sueldo de una empresa se ha propuesto resucitar al mamut, y a tal efecto y como primer paso, han presentado en sociedad a unos ratones que se parecen a Espinete en pequeño. Esos pobres roedores, a los que se les han desactivado no sé cuántos genes y se les han activado otros tantos, presentan un pelaje absurdo que al decir de sus creadores es, talmente, como el del mamut, y tirando de ese hilo, de esa pelambre, están convencidos de hallarse en el buen camino para “desextinguir” al lanudo antepasado de los elefantes, a los que, por cierto, habrá que ir pensando en desextinguirlos también, pues los exterminadores de proboscídeos tipo Juan Carlos, “El emérito”, no están dejando uno vivo. Ahora bien; ¿qué necesidad hay de resucitar al tórpido y simpático mamut?
Menos mal que, al contrario de lo de ir a Marte y lo de la IA y los robots, ésta chaladura se halla en pañales
Necesidad no hay ninguna, y de ahí la inicial presunción de ociosos de los investigadores de la empresa “Colossal Biosciences” que han creado esos ratones con peluca, como si no hubiera cosas mucho más importantes de investigar y crear, algún remedio para las desatendidas enfermedades raras sin ir más lejos. Necesidad, ninguna; necedad, bastante, tanta como ganas pueriles de jugar a ser dios, y de atormentar a inocentes ratoncillos. Pero la cuestión no radica sólo en que no hay necesidad alguna de resucitar al mamut, sino que hacerlo sería condenarle a una reencarnación peor: el mamut era libre, hacía su vida sin otra preocupación que la de evitar malos encuentros con los humanos de su tiempo, en tanto que si le regresaran sería carne de zoológico, de parque de atracciones o de granja intensiva para que los ricos comieran mamut, esto es, de presidio, y llevaría una segunda vida tan arrastrada que no sería vida. Además, pasaría mucho calor.
Entre todas las gilipolleces en que la ciencia mercantil anda enfrascada, ir a planetas donde no se nos perdido nada, crear robots más listos que el hambre y cosas así, ésta de “desextinguir” al mamut se lleva la palma. Menos mal que, al contrario de lo de ir a Marte y lo de la IA y los robots, ésta chaladura se halla en pañales, de modo que los mamuts pueden seguir, de momento, descansando en paz.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Chito Rivas
RECUNCHO HEBDOMADARIO
Entre a forza e o muro
Benito Iglesias
La vivienda gira hacia la edificación industrializada
Jesús Prieto Guijo
LA OPINIÓN
Las leonas con melena
Jaime Noguerol
EL ÁNGULO INVERSO
Crueles veinte segundos
Lo último
AVANCE ORDENADO Y CONSTRUCTIVO
Trump afirma que no cerrará un pacto precipitado con Irán
MANIFESTACIÓN POR EL TERRITORIO
La protesta anual contra Ence toma el centro de Pontevedra y suma la petición por el archivo de Altri