Sánchez no es Tito Livia, lo intenta

Publicado: 26 ago 2026 - 03:05
Opinión en La Región.
Opinión en La Región. | La Región

Yo también he pensado en alguna ocasión que “cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones fuertes son las más seguras”, frase atribuida a Tito Livio, historiador romano, que escribió una historia de Roma de 142 libros divididos en décadas o grupo de 10 libros, de los que han sobrevivido 35; fue el encargado de la educación del futuro emperador Claudio. Actualmente, en las antípodas de Tito Livio, historiador, de rigor historiográfico, con influjo en Maquiavelo y Voltaire…, en España un Gobierno presidido por Sánchez Pérez-Castejón pasa al ataque contra el PP y Ceuta para contrarrestar ¡las críticas a su propia gestión! Los ministros fueron, hicieron que observaban, regresaron, solución ninguna, en algún caso rociaron más gasolina a la hoguera, cuando, según Marlaska, a los tres días de la invasión, nada había que arreglar, todo estaba en orden. A Sánchez, hablarle de Tito Livio, es lo mismo que preguntarle por los presupuestos, hace de su necesidad virtud y toma determinaciones fuertes, tarde y arrastrado por las circunstancias.

Va para un mes de inoperancia, dejadez, contradicciones entre los propios miembros del Gobierno, que han creado el escenario “de aquellos polvos estos lodos”; la situación es insostenible y las imágenes lo certifican, asentando un conflicto tan controvertido como embarazoso, por tratarse de dar soluciones humanitarias a personas que han entrado por decenas de miles en horas, tras asalto masivo, no sabiendo cuantos menores no acompañados. Hicieron falta veinte y seis días de crisis para que Sánchez interrumpa sus vacaciones y convocar el Consejo de Seguridad. ¿Pero es posible tamaña inacción? Mientras, todo fueron mentiras, contradicciones, negligencia, temeridad, improvisación. Es de juzgado de guardia que, si a los tres días de la súbita y masiva entrada, nos (des)informan de total normalidad; al cabo de dieciocho días nos (des)informan que nadie pasará a la península y serán devueltos; y a los veinte días, y pese a la (a)normalidad, nos anuncian la salida de quinientas niñas a la Península, ¿de qué normalidad se nos (des)informa?

Se nos aproxima un otoño caliente, otoño del 2026, en el que Sánchez parodiando a Tito Livio, y sin ser historiador ni educador de nada, aplicará el “cuando la situación es adversa y la esperanza poca…”

Efectivamente, urgencias de todo caletre, y el abandono a su suerte de los que entraron irregularmente, ha llevado a un enfrentamiento político, que crece según pasan los días. Pero ningún coste político tras el ataque al territorio, con el presidente vacacionando veinte y seis días. Ahora mismo, Sánchez, busca y hurga en el cuerpo a cuerpo con las CCAA, que siendo mayoría del PP, algo le endilgará y, si no, tomará determinaciones fuertes. Se nos aproxima un otoño caliente, otoño del 2026, en el que Sánchez parodiando a Tito Livio, y sin ser historiador ni educador de nada, aplicará el “cuando la situación es adversa y la esperanza poca…”

Marruecos huele debilidad en España. Y el Gobierno que aún no encontró responsables -Marruecos nada tiene que ver, además de ser un vecino y socio fiable, según Sánchez- le toca dar soluciones a esta crisis humanitaria, sanitaria y de orden público, en la que España no es un verso suelto, tiene que atenerse a la legislación y acuerdos con la UE, que nos observa con lupa. Dilucidadas las responsabilidades políticas, debe intervenir la justicia. Tanta dejadez de funciones, e inoperancia, muertos -muchos flotando-, con el Presidente sin mover el culo de La Mareta, no puede tener sólo un debate político riguroso, merece un paso por la justicia:

-Marlaska: A los tres días de la invasión anuncia: “la situación se ha normalizado”. ¡Mentira!

-Albares: “La práctica totalidad de los que entraron en Ceuta han vuelto a Marruecos”. ¡Mentira!

-Marlaska, vuelve: “Ninguna persona que entre de manera irregular en Ceuta va a ir a la península”. ¡Vuelve para mentir!

-Elma Sainz (Ministra): “El Gobierno prepara el traslado a la península de 500 menores migrantes que entraron en Ceuta”. ¡Verdad!, que deja en evidente ridículo a los anteriores.

-Mónica García (Ministra): Tras estar veinte días negando la existencia de crisis sanitaria y colapso por falta de medios, acude a Ceuta a caldear el ambiente, de vuelta, ante la evidencia que ella negara, busca médicos y enfermeras para Ceuta y “ofrece contratos por días”.

Como me apunta Neme, resulta inconcebible que nuestros gobernantes estén más preocupados por el bienestar de los invasores que por el de los ciudadanos ceutís. ¡Qué tropa! Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las mentiras, cuanto más gordas, más seguras para sembrar desconcierto, generar polémica y tras ello diluir responsabilidades en un ¡sálvese el que pueda! Sánchez no es Tito Livio, intenta remedarlo.

Contenido patrocinado

stats