Santi Barreiros y los materiales del oficio de modisto

ARTE ET ALIA

Delicadas y precisas manos femeninas cosen.
Delicadas y precisas manos femeninas cosen. | La Región

El ojo de la aguja es el nuevo proyecto de Barreiros, construido a modo de site specific para este agradecido espacio en la selecta boutique de Roberto Verino Moda en la ourensana rúa do Paseo. En el bajo, el conocido empresario y modisto dispuso dedicar hace años un espacio para la acción artística, un empeño ligado a su querencia de estilo propio, elegante y de calidad, acompañando su ropa masculina sport y de sastrería. Es un concepto que funciona desde la plástica como denominador común, en exposiciones temporales bimensuales.

El reconocido fotógrafo ourensano aceptó la propuesta expositiva señalando como “el mundo textil no me era ajeno porque siempre estuvo presente en mi trabajo”. En efecto, durante años su vida ha estado centrada en trabajar para modistos colaborando en sus catálogos, pasarelas y en revistas en las que la moda era parte esencial del contenido. Mas reconoció que “elegir el camino para coser la exposición fue difícil”. Para hacer frente a este reto de una forma novedosa decidió que debía ambientarse visitando su fábrica en Verín, donde se empapó del proceso de Verino y su equipo, pues pretendía un “proyecto fotográfico que dialogase” con la tienda, en la que se halla el resultado final del largo proceso, desde la primera idea y boceto. La proverbial elegancia que transmite la imagen Verino, unida a la calidad y esmero en la confección en el ámbito femenino, me llevó al ensayo de arte y moda “Alta Costura”, centrado en el estilo barroco de Francisco de Zurbarán con los ropajes de santas sevillanas, de la autoría de Florence Delay, quien hace el paralelo con Balenciaga... Un libro miniatura y delicatessen a la vez. En la visión más amplia de Virginia Postrel,“El tejido de la civilización” o como “los textiles dieron forma al mundo” trata fibra, hilo, tela, tinte, comerciantes, consumidores e innovadores, claro. Aquí­, está Roberto Mariño “Verino” y su savoir faire. De donde la cinta métrica -viruta polícroma- flotando enrollada polícroma; o la cremallera, asimismo en vertical, que eleva e incurva; o el maravilloso detalle de los alfileres en el alfiletero, a asimétricas profundidades, con sus redondas cabezas. Con unas luces buscadas, enfoca con teleobjetivo capturando los motivos en primerísimos planos. Todas tienen como elemento denominador el fondo, de azul intenso.

Para hacer frente a este reto de una forma novedosa decidió que debía ambientarse visitando su fábrica en Verín, donde se empapó del proceso de Verino y su equipo
Soy tu dedal.
Soy tu dedal. | La Región

Así aparecieron “les blues du Chagall” (o Begoña Caamaño, día das Letras Galegas 2026, con “Circe ou o prazer do azul”), que dominan la muestra... Tal el dedal, con decoración floreada, hojas verdes, flor azul y luz cenital que provoca halo y proyecta su forma, en la superficie acristalada, es la magia desde el detalle, el que el artista busca para transformar los necesarios elementos que forman parte del atelier de costura. En ellos se detiene Barreiros para centrar nuestra atención. Son partes de un todo, del antes de la confección definitiva, como también el botón destacando cual turquesa horadada en cruz engarzada en amatista, en una chaqueta, o chaleco. Tras las manos que cosen a máquina, manos de mujer, con la vista puesta en las puntadas, y la plancha -pìèce de resistence de la muestra-, para el apresto final. Como Pedro Coll, Santi no hace fotografías, cuenta historias.

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