Teoría del vino

CAMPO DO DESAFÍO

Publicado: 08 ago 2026 - 05:10
Opinión en La Región
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Siempre le tuve fe a la idea encerrada en la expresión “la cultura del vino”. Siendo jubiloso partícipe y propagandista de la misma, ha sido posible viajar por el mundo observando los paisajes de viñedos –qué mejor mensaje civilizatorio- y haciendo amigos en torno al vino: a sus variedades y complejidades y sobre todo, quizá, a los estimulantes efectos sobre la sociabilidad. Sin embargo y de un tiempo a esta parte, también en Galicia, las gentes del vino andamos un poco quejumbrosas. Algo ha dejado de ir bien en el sector.

El mundo rural de Galicia ha encontrado en el vino una fuente de movilización de recursos"

Desde Burdeos, desde el Douro, desde los productores del cava en Cataluña o las viejas enseñas de La Rioja, llegan noticias pesimistas de caídas en el consumo, los cambios en el clima y, como dolorosa conclusión, el arranque de viñas. Los datos para el conjunto de España son alarmantes y están en consonancia con lo declarado en otros países productores. Desde 2020, la superficie dedicada a viñedo ha caído el 20% y la tendencia continúa sin que, por ahora, se atisbe el suelo de los mínimos históricos. Galicia mantiene todavía, gracias a su especialización en vinos blancos y jóvenes, significativos incrementos en la superficie plantada, el 6% desde 2020 y el 2,4% desde el año 2000.

Pese a este dato a contracorriente de la tendencia general, la D.O. Ribeira Sacra lleva varias campañas anunciando problemas de demanda, solicitud de permisos para el destilado del vino excedentario y la falta de relevo generacional. La reciente y gran inversión exterior en nuestras viñas y bodegas está encontrando dificultades en el aterrizaje: las cuentas no salen debido a los excesos de endeudamiento y la ya citada reducción del consumo.

Y sin embargo, nunca como ahora los vinos de las cinco DO”s de Galicia o de las ya muy cualificadas IXP, han ofrecido productos tan interesantes, con personalidad más acusada y tanta identificación con el territorio del que nacen. El esfuerzo originario de un puñado de pioneros ha permitido, en apenas cuatro décadas, recorrer un camino vertiginoso y apenas imaginable para el más optimista de los apreciadores de nuestros vinos. El mundo rural de Galicia ha encontrado en el vino una fuente de movilización de recursos: empleos estables especializados, atracción de inversiones, diversificación del sector agrícola y creación de un tejido empresarial con vocación innovadora y volcado en la comercialización, de manera especial en la exportación. El vino se ha convertido para Galicia, sin que falten otros, en uno de sus más apreciados y contrastados embajadores por el mundo adelante. Por una vez, tiendo a pensar que el relativo minifundismo de nuestros productores vinícolas es la mejor carta de presentación y garantía de autenticidad para este momento de incertidumbre del vino en el mundo.

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