Termalismo y desarrollo territorial: un diálogo inconcluso

Publicado: 27 oct 2026 - 05:05
José Paz
José Paz

Corría el año 1991 cuando el Dr. Rodríguez Míguez tuvo la deferencia de invitarme a participar como ponente en la VII edición del reconocido Curso Básico de Hidrología Médica, una actividad formativa que el bueno de D. Luis acostumbraba a organizar, con notable éxito de público, en la villa termal de O Carballiño. Entiendo que, por aquel entonces, su intención no era otra que abrir el diafragma curricular del alumnado concurrente y, de paso, remover alguna que otra conciencia institucional que bien pudiera rescatar la actividad balnear del letargo del momento. Por ello, disertar en el referido contexto sobre iniciativas empresariales en el termalismo parecía un planteamiento más que oportuno y encargarle la encomienda a un joven e inquieto profesor del Campus de Ourense, una opción a tener en consideración.

Como se pueden ustedes imaginar, mi contribución al curso dirigido por el Dr. Míguez fue más bien modesta. Al reto que suponía dirigirse a un auditorio cualificado se sumaba la novedad que conllevaba abordar una temática poco habitual en mi quehacer académico cotidiano, más versado en los modelos abstractos que acostumbra a requerir el análisis económico convencional. No obstante, traté de superar el trance con determinación y, sin entrar en los pormenores concretos del asunto planteado, derivé mis reflexiones hacia una cuestión más genérica, la incidencia del aprovechamiento de un recurso tan específico como el termal en la dinámica productiva colectiva y, por extensión, sobre el posible desarrollo económico de los territorios directamente afectados. Mal sabía yo, por aquel entonces, las limitaciones de la bisoñez de mi análisis del momento y cómo, con el transcurso de los años, el tema suscitado acabaría situándose en el centro de mi actividad profesional.

Reconociendo la caprichosa ubicación rural de la mayoría de los afloramientos termales, tengo la percepción de que no estamos siendo capaces de conciliar un estado de necesidad palpable con un escenario plagado de oportunidades manifiestas

Dicho lo anterior, resultaría un error imperdonable asumir sin más que los términos del diálogo abierto entre termalismo y desarrollo territorial son, a día de hoy, los mismos que en los albores de la década de los noventa. Como es notorio, la cuestión sigue encima de la mesa, pero hemos interiorizado que, cuando menos por estos pagos, continuamos sin encontrar el “mecanismo inteligente” que propicie lo obvio, no desperdiciar ni un ápice de nuestro potencial económico, empezando por la gestión sostenible de aquellos recursos naturales que definen buena parte de nuestro hecho diferencial. Para más inri, a pesar de que la deriva demográfica ha exacerbado el proceso de despoblación y declive de las áreas rurales, al tiempo que la mayor longevidad global de la población alimenta cambios económicos notables y anima el desarrollo de ámbitos específicos de actividad productiva. Reconociendo la caprichosa ubicación rural de la mayoría de los afloramientos termales, tengo la percepción de que no estamos siendo capaces de conciliar un estado de necesidad palpable con un escenario plagado de oportunidades manifiestas.

Por si fuese poco lo comentado, en el marco de los actuales retos demográficos, destacan sobremanera las llamadas de atención que ponen el énfasis en la evolución desbocada del gasto público en sanidad y dependencia, y alertan de la eventual insostenibilidad a futuro de los diferentes Sistemas Nacionales de Salud. Un escenario en el que cobran relevancia las recomendaciones de la OCDE, la ONU, la Comisión Europea o la Organización Mundial de la Salud, que llevan décadas exhortando a priorizar la prevención de enfermedades y el mantenimiento de la salud a lo largo de todo el ciclo vital, en aras de un mayor bienestar colectivo y de una menor presión financiera sobre las arcas públicas. Pero, mientras el debate sobre la lógica de adopción de tales sugerencias en el contexto de la hidrología medica se aplaza sine die en España, en la convulsa Francia aflora con intensidad la controversia suscitada por la pretensión del Gobierno central de recortar drásticamente el copago de los servicios terapéuticos dispensados en los balnearios galos. En concreto, las villas y ciudades termales del país vecino, con independencia de los considerandos políticos de los líderes locales de turno, cierran filas en torno a la defensa de un modo de vida fundamentado en el aprovechamiento sostenible de sus recursos territoriales. Veremos cómo depara la cuestión al norte de los Pirineos en un año de elecciones presidenciales.

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