Víctor González
MI PLAN PERFECTO
Cuento de verano
Puede un jefe impuntual despedir a empleado por incumplir horarios?
¿Puede un padre malhablado reñir a su hijo por bocasucia?
¿Puede un médico con pitillo en boca pedir al paciente que abandone el tabaco?
¿Puede un policía ebrio multar por conducir bebido?
¿Puede un ladrón quejarse de que le roben?
¿Puede un embustero exigir verdad?
Pequeño-Marlasca sosiego, el jefe es tu blindaje.
Post data: Todo lo anterior rige en la vida del normal, en la mente del verdugo sólo su cabeza importa.
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