Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
El deplorable escenario que tenemos delante
Puede un jefe impuntual despedir a empleado por incumplir horarios?
¿Puede un padre malhablado reñir a su hijo por bocasucia?
¿Puede un médico con pitillo en boca pedir al paciente que abandone el tabaco?
¿Puede un policía ebrio multar por conducir bebido?
¿Puede un ladrón quejarse de que le roben?
¿Puede un embustero exigir verdad?
Pequeño-Marlasca sosiego, el jefe es tu blindaje.
Post data: Todo lo anterior rige en la vida del normal, en la mente del verdugo sólo su cabeza importa.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
El deplorable escenario que tenemos delante
Arturo Maneiro
PUNTADAS CON HILO
Las piedras del camino
Juan M. Casares
CASTELLUM HONESTI
A noite da tradición
Gonzalo Iglesias Sueiro
Días oscuros
Lo último
CAMPEÓN DEL MUNDO EN 2006
Pepu Hernández, exseleccionador español de baloncesto: “Grupo no es lo mismo que equipo”