Juan José Feijóo
Situaciones extremas
CRÓNICA INTERNACIONAL
Donald Trump lo ha dicho claramente: para él “será un honor tomar Cuba”, y podrá “ hacer lo que quiera” en la isla.
Cuba sufre un nuevo apagón total electroenergético, el sexto en un año, de consecuencias dramáticas, pues no solo afecta a la vida cotidiana, agua caliente, aire acondicionado o electrodomésticos, sino que deja fuera de servicio internet y todos los instrumentos que necesitan electricidad para su uso, entre ellos los relacionados con la salud y la sanidad, los hospitales, sino a sectores laborales completos, incluida la ganadería y agricultura. Transporte y todos los servicios públicos. Convierte a menores, enfermos y personas de edad en ciudadanos en situación de alto riesgo.
Los cubanos exiliados en Estados Unidos, muchos de ellos votantes de Trump porque deseaban mano dura contra el gobierno de Díaz Canel, han pedido al presidente estadounidenses que envíe un buque a la isla con ayuda humanitaria, pero hasta ahora no ha habido respuesta de la Casa Blanca. Hace un año Trump amenazó con aranceles a los países que suministraran petróleo a Cuba, y los cubanos se quedaron sin su principal y casi único proveedor, Venezuela. Trump podría revocar esa orden en el caso de este último país, porque la presidenta Delcy Rodríguez está a disposición de lo que pida Trump. Lo que ha anunciado el presidente estadounidenses es que su Secretario de Estado Marco Rubio, hijo de cubanos exiliados, será en encargado del negociar con Díaz Canel el final del régimen castrista.
Trump cumple sus amenazas y también sus promesas, este año de mandato está plagado de ejemplos
Desde su toma de posesión todas las medidas que ha tomado Trump respecto a Cuba tienen el objetivo de obligar al gobierno de la isla a renunciar a seguir ejerciendo el poder. En contraprestación, Trump promete abrir la puerta a grandes inversores extranjeros para que levanten económicamente Cuba, e incluso autorizará a que exiliados cubanos nacionalizados o residentes en Estados Unidos, muchos de ellos con gran poder económico, puedan sumarse a esas inversiones en su país de origen.
El cerco es absoluto y de difícil salida para los ciudadanos cubanos. Por otra parte Díaz Canel no es un presidente admirado como lo fueron los hermanos Castro, sobre todo Fidel, porque la falta de libertad y la represión contra los disidentes, con las prisiones llenas de presos políticos, se compensaban con una igualdad real entre los ciudadanos, que disfrutaban de excelente asistencia sanitaria y educativa. Todo eso ha desaparecido hace años y hoy los cubanos sobreviven en condiciones penosas.
Trump cumple sus amenazas y también sus promesas, este año de mandato está plagado de ejemplos. Lo que hace sospechar que con Trump y Rubio está próximo un gran cambio político y social en Cuba. Impuesto desde fuera, como ha ocurrido con la Venezuela chavista.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Juan José Feijóo
Situaciones extremas
Miguel Michinel
TINTA DE VERANO
Oukinawa
Manuel Herminio Iglesias
DENDE SEIXO-ALBO
Adeus á revolución cubana
Sergio Otamendi
CRÓNICA INTERNACIONAL
Trump quiere hacerse con Cuba
Lo último
MÁXIMA GOLEADORA
Sara Santos, del Estrela Futsal Cortegada: “Aún falta lo más bonito”
ENTRENADOR DEL JUVENIL A
Dani Prado releva a Losada como técnico del Cented
MODERNIZACIÓN DO SANEAMENTO
Concello e PP de Verín chocan polo financiamento da mellora da depuradora
CARPINTERÍA Y PAVIMENTACIÓN
El colegio de Xuvencos, en Boborás, mejora su accesibilidad