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MAYOR DURACIÓN
Ourense suma un nuevo frente a los problemas de su mercado laboral: la larga duración de las bajas, que ha llegado a provocar parálisis en algunas de las pymes de la provincia. Por ese motivo, la Confederación Empresarial de Ourense realizaba su primer observatorio sobre este fenómeno, donde constataban que desde el año 2019 se han multiplicado tanto el número de personas que deben pasar por una baja laboral como la duración de las mismas.
De la mano de Verónica Molina, responsable territorial de Ibermutua en Galicia, se repasaron los últimos datos sobre el particular, que ella cifra en 36.900 bajas registradas en Ourense durante el año 2025, con una duración media de 67,5 días, y una prevalencia (número de personas de baja por cada mil trabajadores) de 68,8; la más alta desde antes de la pandemia.
La industria y la construcción presentan uno de los retos estructurales más grandes que tenemos. Además de que hay muchas bajas, son sectores que necesitan un nivel de cualificación"
Los datos proporcionados por Molina suponen que, desde 2019, Ourense ha visto incrementado el número de trabajadores que han cogido una baja en casi 17.000 personas, puesto que ese año, las bajas totales registradas llegaron a las 20.469. En cuanto a la duración, es la segunda más larga de los últimos seis años tras el pico de 72,9 días que se contabilizaron en 2022, año en el que las estadísticas se ven influidas por el covid.
En cuanto a los sectores que más sufren las bajas laborales, Molina señalaba que “la industria y la construcción presentan uno de los retos estructurales más grandes que tenemos. Además de que hay muchas bajas, son sectores que necesitan un nivel de cualificación que es difícil de poder encontrar, y que la empresa lo pueda sustituir”, siendo la dolencia inhabilitante más común “los trastornos musculoesqueléticos”. La portavoz de Ibermutua incluia después en la lista “los servicios sanitarios y administrativos, con una incidencia en aumento de los problemas de salud mental y enfermedades comunes como la gripe y patologías estacionales”.
Es necesario un esfuerzo colectivo de todos los implicados para implantar herramientas que nos permitan mejorar en la situación, pues lo normal es que un trabajador se quiera reincorporar lo antes posible"
En el transcurso del Observatorio, Verónica Molina también advirtió que la prolongación de las bajas en el mercado laboral ourensano es un problema que tiende a cronificarse. “Es una acumulación de procesos”, indicaba la responsable territorial de Ibermutua. “Una de las primeras causas es el servicio público de salud, las listas de espera y el tiempo de derivación. Otro punto es la demografía, el envejecimiento de cuatro años de la población activa; al final sabemos que ya la pirámide está invertida, cada vez tenemos en las empresas personal más mayor y el personal joven que está entrando no tiene el nivel de compromiso que teníamos antes”, enumeraba Molina.
Otro de los ingredientes que se puso sobre la mesa fue “una evolución exponencial de la salud mental. Tenemos que sensibilizarnos con este tema porque, sobre todo la juventud actual, está teniendo un aumento de procesos de depresión”. Una mezcla que conduce, a juicio de Verónica Molina, a “la cronificación de los procesos”.
La responsable territorial de Ibermutua remataba su intervención llamando a los agentes a “un esfuerzo colectivo de todos los implicados para implantar herramientas que nos permitan mejorar en la situación, pues lo normal es que un trabajador se quiera reincorporar lo antes posible".
El primer observatorio sobre el capital humano de Ourense permitió unificar las visiones de la administración y el sector empresarial sobre el absentismo. El conselleiro José González definió el problema como un lastre para la productividad que genera un coste directo superior a los 2.000 millones de euros anuales en Galicia. Su postura se centra en la colaboración institucional para desburocratizar procesos y mejorar la inspección sanitaria. Por su parte, Teresa Díaz de Terán, desde Cepyme, calificó la situación como un problema de país que triplica sus costes respecto a la década anterior. Díaz de Terán alertó especialmente sobre el impacto en las pequeñas empresas, que pueden quedar paralizadas ante una baja del 20% de su plantilla.
Finalmente, el presidente de la CEO, David Martínez, analizó el fenómeno como un cambio estructural profundo que afecta a todos los sectores de la provincia. Martínez defendió la necesidad de entender la realidad ourensana con datos rigurosos para ofrecer soluciones prácticas a los empresarios locales. Los tres ponentes coincidieron en que el absentismo no es una cuestión coyuntural, sino un factor estratégico que requiere medidas coordinadas para proteger el crecimiento del tejido empresarial.
A perda de Produto Interior Bruto son 2.268 millóns de euros. Se isto non é para entender que estamos ante un problema que afecta á produtividade das empresas e para preocuparnos del, pois entón que nos veñan a explicar de que nos temos que preocupar os políticos"
González calificaba el absentismo laboral como uno de los mayores desafíos para la productividad en Galicia. Durante su intervención, el titular de Emprego analizó el impacto económico de las bajas por contingencias comunes basándose en informes técnicos de la Universidad de Santiago, que sitúan el coste directo de estas ausencias en Galicia por encima de los 2.000 millones de euros el pasado 2024.
De esta cifra, la Seguridad Social asume 985 millones, mientras que las empresas gallegas soportan 964 millones de euros. González subrayó que “non se trata dun ataque ós traballadores, se non dun problema estructural que afecta directamente á capacidade competitiva do tecido empresarial”.
El conselleiro destacó que el problema en la comunidad no reside tanto en el número de bajas, sino en su duración media, superior a la de otros territorios. Esta situación genera una distorsión en la organización del trabajo. Esta repercusión den la riqueza de la comunidad se traduce, en palabras de González, en “a perda de Produto Interior Bruto son 2.268 millóns de euros. Se isto non é para entender que estamos ante un problema que afecta á produtividade das empresas e para preocuparnos del, pois entón que nos veñan a explicar de que nos temos que preocupar os políticos.”
Para revertir esta tendencia, la Xunta de Galicia presentará un plan integral en los próximos dos meses que incluirá la creación de unidades especializadas.
Teresa Díaz de Terán, califica el absentismo laboral como “un problema de Estado que afecta la sostenibilidad del sistema”. Según la directiva, esta situación no es un fenómeno coyuntural, sino un problema estructural que impacta a todos los sectores y territorios de España.
Las estimaciones de su organización cifran el coste del absentismo en 33.000 millones de euros al cierre de 2023. Esta cifra supone triplicar los costes registrados hace una década y representa un incremento de 4.000 millones respecto al año anterior, repercutiendo la mitad de este coste en las pymes.
Sobre la vulnerabilidad del tejido empresarial más pequeño ante estas ausencias, recordaba que “Una pequeña empresa con diez trabajadores con un absentismo del 20% semanal queda directamente paralizada”. Para la entidad, es urgente establecer un marco normativo que proteja la productividad y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
Para el presidente de los empresarios, David Martínez, el absentismo laboral es “un dos desafíos máis críticos para as compañías da provincia”. Según explicó, durante los últimos años ha escuchado una preocupación constante en todos los sectores debido al incremento de las bajas de larga duración que exige un cambio estructural profundo, que daña la productividad y la competitividad empresarial.
Martínez sostiene que el absentismo genera un impacto directo en la organización interna de las entidades y en su capacidad de planificación. Por este motivo, espera que el Observatorio puesto en marcha pueda aportar criterios claros de actuación para los empresarios. La intención de la patronal es dotar a las empresas de herramientas operativas que ayuden a mitigar la presión que sufren sus equipos de trabajo.
El representante de los empresarios ourensanos subraya la urgencia de aplicar medidas prácticas “aplicables mañá mesmo. Solucións que xa están funcionando en empresas de aquí, da nosa provincia, e que poden servir de referencia”.
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