Antón, un ourensano de 2,01 metros en el podio de Mr International España: de jugar en el COB a conquistar las pasarelas

CERTAMEN DE BELLEZA

El exjugador de baloncesto y actual asesor financiero ourensano representó a su provincia natal en el certamen de belleza Mister International Spain, donde logró una destacada tercera posición entre 49 participantes de toda España.

Antón Regal, segundo finalista
Antón Regal, segundo finalista | Cedida

Participar en un concurso de belleza surgió como una gran coincidencia para el ourensano Antón Regal. Al ser asesor financiero, Regal suele vestirse con traje y corbata. Llevando esta vestimenta, con la que se siente como pez en el agua, y con una altura de dos metros, es entendible confundirlo con un modelo. Esto justo le pasó en la fiesta de inauguración de un local donde Regal conoció a José Antonio, una personalidad en los certámenes de belleza. Después de intercambiar contactos, José Antonio animó a Regal a participar en el certamen “Mr International España”. Según comenta Regal: “La idea al principio era presentarme al certamen con Barcelona, ciudad donde resido, pero al final conseguí representar a Ourense, mi provincia natal, lo que me enorgulleció mucho”, explica.

Con sus 2,01 metros de estatura, el más alto del certamen, Regal destaca por una trayectoria en el mundo del baloncesto, siendo canterano del Club Joventut Badalona y llegando a competir con el COB en la temporada 2011/2012, en la que se firmó el ascenso del equipo a LEB Oro. Jugó con referentes del club aquella temporada como Fran Cárdenas o Pablo Movilla. Regal recuerda esta etapa de su vida con cariño: “Fue un año muy divertido”.

Antón Regal, segundo finalista, (izquierda) con el ganador, Javier Iglesias (centro), y el primer finalista, José García,.
Antón Regal, segundo finalista, (izquierda) con el ganador, Javier Iglesias (centro), y el primer finalista, José García,. | Cedida

“Mr International España” se desarrolló en la ciudad de Medellín de Extremadura (no confundir con la ciudad homónima de Colombia), durante los días del 24 al 30 de agosto. Regal resaltó la amabilidad de los locales y la buena gastronomía durante su estancia, además de la sana competición entre los participantes: “Nos habían contado que en los certámenes femeninos a veces se rompen los tacones o se esconden las bandas. Fui muy protocolario el primer mediodía, pero enseguida vi que eran buena gente y pude ser yo mismo”, sentenció. El certamen también funcionó como promoción del turismo rural extremeño: “Hicimos un desfile en Yelbes, una pedanía de Medellín, por ejemplo. Éramos una herramienta para promocionar el turismo rural de Medellín y los pueblos colindantes mediante nuestras redes”, explicó Regal.

Las pruebas del concurso se basaban no solo en la belleza, sino en encontrar al mejor caballero. Se buscaba un “pack” de elegancia y saber estar. Para ello, se puntuaba el sentido de la moda del participante durante los seis días del certamen y se realizó un concurso de talento en el que Regal salió victorioso gracias a sus habilidades de canto. A nivel físico, además de la prueba del bañador donde había que “lucir palmito”, como dijo Regal, se debían superar tres pruebas físicas: crossfit, piragüismo y una carrera que consistió en subir hasta la fortaleza medieval de Medellín, para después hacer varios kilómetros cuesta abajo. “Fue durillo, la subida es empinada y la zona antigua es de piedra irregular que fue muy lesiva, un compañero se fue lesionado”, confesó Regal. Otra de las pruebas consistió en vestirse con un traje folclórico o tradicional de la provincia que el concursante representaba. En un primer momento, Regal pensaba vestirse de peliqueiro o cigarrón, figuras míticas del Entroido, pero, al final, un amigo, también relacionado con el mundo de los certámenes de belleza, le consiguió un traje de gaiteiro tradicional adecuado a su talla.

Uno de los aspectos que se valoró mucho era el nivel de inglés de los concursantes, ya que el ganador del certamen podía optar a competir en eventos de carácter internacional. Con un C2 en esta lengua, Regal no tenía nada de qué preocuparse.

Regal cerró el certamen consiguiendo el tercer puesto, venciendo a 46 de los 49 concursantes, y resumió el evento de la siguiente forma: “Me recordó a los campamentos de verano, tienes un horario estructurado, hay clases, preparación de la gala, visitas culturales y convives con desconocidos. Fue una experiencia muy positiva”.

Futuro como modelo

Sobre su futuro en el mundo de la moda, Regal lo tiene claro: “Mido demasiado, me salgo del estándar, me gustaría abrir camino para la gente de mi estatura, porque a veces comprar ropa puede ser frustrante”. También le gustaría que los certámenes masculinos se equipararan en proyección a los femeninos: “Los certámenes femeninos generan seis veces más impresiones de prensa, pero poco a poco se está buscando igualdad desarrollando los masculinos”, concluye Regal.

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