Atrapados en el valle: la trampa geográfica que dispara los termómetros en Ourense
LA IMPORTANCIA DE LA ALTITUD
Las diferencias térmicas entre las estaciones de MeteoGalicia muestran cómo la orografía, la altitud y la ventilación hacen que el calor no se reparta por igual en Ourense, con los valles como grandes acumuladores de temperatura y Leiro como ejemplo extremo.
La capital termal es conocida por sus tórridos veranos, pero el calor no se distribuye por igual. Las estaciones de MeteoGalicia reflejan diferencias térmicas notables pese a su cercanía, un fenómeno ligado a la compleja orografía local. “La verticalidad afecta más que la horizontalidad”, explican desde los expertos, algo especialmente visible en una ciudad con importantes cambios de altura.
El pasado julio, la estación del Campus universitario registró una temperatura media de las máximas de 35,49 grados, récord histórico como mes más caluroso de la serie en la ciudad. En cambio, Ourense-Estacións, junto a la terminal ferroviaria, marcó 34,12 grados, casi 1,4 menos. También hubo diferencia en los picos: el 4 de julio, el Campus llegó a 42,6 grados, frente a los 41,3 de la estación próxima al ferrocarril.
Aunque la sensación térmica pueda parecer mayor junto a la estación, los termómetros dibujan otra realidad. MeteoGalicia explica que el Campus está encajonado en el valle del río Lonia, más resguardado del viento, mientras Ourense-Estacións disfruta de mayor apertura y ventilación. Esa diferencia en la circulación del aire resulta clave cuando el calor se acumula durante varias horas.
Las diferencias no implican que una estación mida mejor que otra. Los emplazamientos siguen criterios de la Organización Meteorológica Mundial, orientados a reducir la influencia de edificios, obstáculos o superficies que puedan alterar las mediciones. Siempre que es posible, los sensores se sitúan en espacios abiertos y sobre superficies naturales, buscando que el entorno inmediato no distorsione la temperatura real del aire.
Más allá del emplazamiento de los sensores, la orografía explica buena parte del fenómeno. Los valles fluviales gallegos pueden acumular un volumen de aire reducido y, con poca ventilación y escasa mezcla vertical, ese aire se renueva con dificultad y continúa calentándose durante horas, generando lo que MeteoGalicia describe como un “efecto cocina”.
Datos y cifras
Un verano caluroso
Ocho jornadas por encima de los 40 grados dibujan un verano muy caluroso en Ourense, con más de la mitad de los días superando la barrera de los 35
Vidas alteradas
El calor cambia horarios, vacía las calles en las horas centrales y obliga a buscar sombra, agua y aire acondicionado para sobrellevar el día
Aumento de la luz
La factura eléctrica también nota el verano: combatir el calor exige más consumo justo en un momento donde el precio de la luz vuelve a tensionarse
Diferencias notables
La orografía, la altitud y la ventilación explican por qué dos estaciones separadas por pocos kilómetros pueden registrar diferencias térmicas notables
El secreto de Leiro
Leiro, récord histórico de MeteoGalicia con 44,2 grados, combina baja altitud, efecto valle y poca renovación del aire durante los episodios cálidos
Un patrón que se repite
El patrón se repite en la provincia. Los valles del Miño, el Sil o el Avia concentran algunas de las temperaturas más elevadas durante los episodios de calor. Desde Meteogalicia citan entre los puntos que habitualmente destacan a Leiro, Remuíño, Prado, Ourense, San Clodio y A Portela.
Así se explican registros como los de A Portela, en Vilamartín de Valdeorras, con una media de máximas de 34,94 grados, o EVEGA en Leiro, con 34,09 grados y una máxima absoluta de 41,3.
Particularmente en Leiro, lugar donde se encuentra el récord histórico de temperatura en Galicia con 44,2 grados, cobra especial valor la altitud. La física Susana Bayo señala que la estación está poco por encima de los 100 metros sobre el nivel del mar, mientras la de Ourense ronda los 145. Esa diferencia de más de 40 metros ya puede influir en los registros. “Cuanto más bajos estemos, más probable es que el aire esté más recalentado”, explica.
Leiro, sin embargo, refresca más por la noche que en la capital provincial. Al estar en un entorno rural, carece del efecto “isla de calor” de los entornos urbanos, donde asfalto, piedra y edificios acumulan energía durante el día y la liberan después. Bayo cifra en torno a cuatro grados esa diferencia nocturna, una ventaja que desaparece durante las horas centrales, cuando la escasa circulación del aire vuelve a favorecer el calentamiento del fondo del valle.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
LA IMPORTANCIA DE LA ALTITUD
Atrapados en el valle: la trampa geográfica que dispara los termómetros en Ourense
CALOR EXTREMO
Un refugio climático en 90 días para Ourense
Lo último
PLANES EN OURENSE
Agenda | ¿Qué hacer en Ourense hoy, miércoles 19 de agosto?
HEMEROTECA
Historia en 4 tiempos | Outomuro en fiestas
Simone Saibene
MI PLAN PERFECTO
O meu día de verano ideal
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Miércoles, 19 de agosto