Bajos y el Casco Vello como alternativas a la vivienda en Ourense

CRISIS HABITACIONAL

El suelo se dispara a 1.500 euros por metro cuadrado, mientras que el Concello de Ourense no agiliza licencias

Un bajo vacío y en alquiler en la rúa Lamas Carvajal
Un bajo vacío y en alquiler en la rúa Lamas Carvajal | Lucía Otero

La crisis de vivienda que atraviesa el país presenta particularidades alarmantes en Ourense. Ante las enormes dificultades para edificar obra nueva y una demanda que no deja de crecer, el mercado urge salvaguardas a corto plazo.

La rehabilitación del Casco Vello y la reconversión de plantas bajas se perfilan como las alternativas más viables. De hecho, Pedro Seara, presidente de la Asociación de Propietarios de Fincas Urbanas de Ourense, estima que solo en la zona histórica se podrían generar unas 200 viviendas de manera casi inmediata, aunque matiza que esta recuperación debe ir acompañada de una mejora en los servicios y accesibilidad de la zona.

El atasco inmobiliario ourensano tiene raíces profundas. A la inseguridad jurídica que empuja a los dueños hacia el alquiler turístico -buscando ingresos seguros sin temor a los problemas para desalojar a inquilinos-, se suma una preocupante parálisis constructiva en la ciudad. El plan urbanístico está totalmente desfasado, ya que el vigente data del año 1986, lo que ahoga la disponibilidad de suelo calificado.

Además, los costes se han disparado a unos 1.500 euros por metro cuadrado, haciendo que construir un piso pequeño cueste unos 150.000 euros antes de poder salir al mercado. Todo ello condicionado, además, por la creciente falta de empresas constructoras disponibles para acometer nuevas obras.

Como resultado de esta bajísima oferta, los precios escalan y la situación penaliza a los más jóvenes, cuyo acceso a la vivienda (tanto por hipoteca como por alquiler) queda seriamente comprometido. Ante la falta de parcelas residenciales consolidadas que el Concello pueda ceder, las administraciones se han visto forzadas a impulsar fórmulas alternativas, como la adquisición pública de locales comerciales vacíos o infrautilizados para reconvertirlos en vivienda accesible: a la Xunta ya le han ofrecido cerca de una treintena en la ciudad.

No obstante, desde las asociaciones de propietarios reclaman a Xunta y Concello que apoyen estas vías con una intervención decidida. Sin incentivos claros y sin una agilización municipal urgente en el trámite de licencias, la situación será cada vez más asfixiante, ya que el Concello congela y ralentiza durante años estos trámites.

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