Benita, víctima de una caída en el baño en Ourense con dos fracturas: “Orinaron fuera del sitio y resbalé”

TIBIA Y PERONÉ

Una vecina de O Couto de 70 años relata cómo una caída en el baño le provocó la fractura de la tibia y el peroné. Su experiencia pone el foco en los riesgos de los accidentes domésticos y la importancia de la prevención.

Benita Servia en rehabilitación el Centro Sito del Valle.
Benita Servia en rehabilitación el Centro Sito del Valle. | Alan Pérez

Las caídas fortuitas entrañan un serio riesgo. El tropiezo más absurdo puede tener un coste altísimo. Benita Servia Quintián, vecina de O Couto, tiene 70 años, debilidad en sus articulaciones y ya se ha caído varias veces: “Tengo esclerosis, pero no me freno”. Uno de los últimos incidentes la dejó inmovilizada en el suelo del cuarto de baño. “Orinaron fuera del sitio y al entrar resbalé”, explica.

Aunque le habían enseñado a levantarse, en esta ocasión el dolor era tan fuerte que se quedó paralizada hasta que su hijo le pudo ayudar. No tuvo afectación de médula, pero se rompió la tibia y el peroné, además de varias magulladuras: “Lo que más me fastidió fue no poder planchar porque me gusta mucho”.

Es consciente de que podía haber tenido secuelas más graves “y hay que tener prudencia, pero las cosas suceden y así conocí a los traumatólogos y a los rehabilitadores que me tratan”, asegura Benita.

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