Condenado el falso protésico por timar 42.000 euros a una pareja ourensana

TIMOS DENTALES

El acusado fue condenado a tres años de prisión tras timar a un matrimonio de Ourense valiéndose de su confianza

Publicado: 10 feb 2025 - 15:06 Actualizado: 10 feb 2025 - 22:19
El acusado, durante el juicio en la Audiencia Provincial.
El acusado, durante el juicio en la Audiencia Provincial. | Archivo

Un matrimonio conoció a finales de 2020 Francisco Antonio I.P. en una cafetería de la ciudad sin saber que los llevaría a estar cerca de la ruina económica. Timos dentales, un puesto de trabajo inexistente o ser parte de una sociedad que iba a tener grandes beneficios fueron los engaños que acabaron costando al matrimonio 42.310 euros y por los que ahora fue condenado el acusado a tres años de prisión. “Lo hemos pasado muy mal”, aseguraron los perjudicados en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial.

Francisco Antonio I.P. se hizo pasar por una persona dedicada a la odontología y socio de varias clínicas y así convenció a la pareja de que podía darles contactos para que les gestionasen subvenciones para arreglar la dentadura. Con ese fin, les aseguró que era necesario realizar con carácter previo un ingreso en efectivo y así lo hizo el perjudicado, entregó 640 euros en un primer pago y 1.280 más tarde para la dentadura de su mujer y su madre. “No llevó a cabo ningún tratamiento”, aseguró la perjudicada.

Siguiendo con el engaño, le ofreció trabajo a la mujer en la clínica que fingía tener. Sin embargo, esta tenía limitadas sus capacidades auditivas por lo que necesitaba un microchip y con la finalidad de que el acusado adquiriese el dispositivo le dieron 1.000 euros. “Estaba en el paro y me ofrecía un acuerdo para trabajar con él como auxiliar administrativa, acepté porque lo necesitaba”, contó la mujer. Sin embargo, ese trabajo nunca llegó, pero el engaño no terminó ahí.

Poco después, Francisco Antonio I.P. ofreció al perjudicado formar parte de una sociedad y redactó para darle verosimilitud unos documentos. En ellos, se reflejaba un acuerdo en el que se vendía a la víctima el 20% de la participación del acusado. En consecuencia, el matrimonio en la creencia de que para formar parte de la sociedad debían aportar su contribución pidieron dos créditos, uno por valor de 15.000 euros y otro por 12.000. En el conjunto de los engaños, la suma defraudada alcanza los 42.310 euros. “Francisco no ha puesto nada de dinero, no vimos ni un duro de lo que nos prometió”, aseguraron los estafados.

El acusado se valió de su relación con los perjudicados. “Es precisamente la amistad y confianza que buscó de propósito, sin duda alguna, por considerar vulnerables a sus víctimas, la que propició la comisión delictiva”, recoge la sentencia

Por todo ello, Francisco Antonio I.P. acaba de ser condenado por un delito continuado de estafa con la agravante de reincidencia a tres años de prisión así como al pago como indemnización de 42.310 euros al matrimonio. El acusado ya tenía una condena previa en un juzgado de Lugo de dos años de prisión por otro delito de estafa y uno de falsificación de documentos públicos.

Pruebas clave

Además del relato del matrimonio perjudicado, otras de las pruebas que posibilitaron la condena fueron los resguardos de los pagos efectuados, los mensajes telefónicos intercambiados con uno de los dos perjudicados y un reconocimiento de deuda suscrito por él. Respecto a este último, resultó clave la prueba caligráfica que concluyó que “sin género de duda” la firma ha sido estampada por el encausado, pese a que él lo negase en el juicio.

Contenido patrocinado

stats