Las empresas ourensanas seguirán bajo presión pese al plan anticrisis
LASTRE ECONÓMICO
La Confederación Empresarial de Ourense (CEO) califica las medidas del Gobierno adoptadas por la guerra de Irán como un alivio solo “parcial y temporal”
Ourense no se libra del lastre económico provocado a consecuencia de la guerra de Irán, un conflicto con una repercusión global patente, especialmente por la subida del precio del carburante. Ante esta situación el Gobierno ha lanzado un paquete de medidas, que desde los sectores empresariales de Ourense se percibe como un “alivio” que, en cambio, no elimina la presión de los márgenes de beneficio comerciales.
Desde la Confederación Empresarial de Ourense (CEO), consideran que la capacidad de compensación del plan gubernamental será meramente “parcial y temporal”, al tratarse de una crisis de origen externo y persistente, subrayando la especial vulnerabilidad de sectores clave en la provincia como el transporte, la logística, la industria y la construcción, que sufrirán por su alta dependencia de los combustibles y materiales.
Oportunidad turística
La CEO resaltó que otros sectores, como el de servicios o el turismo -aunque también sufrirán por el encarecimiento- tienen una oportunidad, derivada la “demanda de viajes y estancias hacia destinos seguros como el nuestro”.
Colas en las gasolineras
Después de que el Gobierno anunciase bajar al 10% el IVA de los carburantes, una de las acciones principales dentro del paquete de medidas destinado a paliar los efectos de la guerra, la mayoría de los conductores aguardaron su entrada en vigor para repostar, dejando este domingo largas colas, aprovechando el descuento. “Desde la entrada en vigor hay mucho más volumen de gente”, aseguraron desde la gasolinera de O Pino, que indicaron que los usuarios “ya llamaban los días anteriores para preguntar en qué momento entraba en vigor para poder venir”.
Facua critica que una de cada cuatro gasolineras aplicaron subida de precios
Facua-Consumidores en Acción ha denunciado que el 25,3 % de las gasolineras en la Península y Baleares aprovechó la reciente bajada del IVA para aplicar un nuevo incremento en sus tarifas, absorbiendo parte o la totalidad del beneficio fiscal.
Según el análisis de la organización, de las 9.255 estaciones que actualizaron sus importes, 2.337 no trasladaron íntegramente la reducción al consumidor y en 175 el precio al público ni siquiera varió. Ante esta situación, Facua critica la negativa del Gobierno a fijar topes máximos y advierte que estas rebajas de impuestos serán rápidamente neutralizadas por nuevas subidas especulativas en los carburantes.
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