La Estrella de David: "El indie solo vale para vender cervezas"

ENTREVISTA

La Estrella de David, el proyecto de David Rodríguez toca hoy en el Torgal a las 20:00 horas.

David Rodríguez de La Estrella de David
David Rodríguez de La Estrella de David

La Estrella de David, el proyecto de David Rodríguez (Sant Felliu de Llobregat, 1968), toca hoy en el Torgal a las 20:00 horas.

Pregunta. Actúa en el Torgal. ¿Le gustan los formatos cercanos?

Respuesta. Me toca tocar en sitios pequeños, pero tampoco soy un cantante que arrastre multitudes. Y ya que vas a tocar en salas así, el Torgal tiene muy buena fama. Me han hablado de gente muy cariñosa, que hace las cosas un poco a contracorriente, sin pensar en hacerse rico con esto. Con ese tipo de cosas yo siempre simpatizo.

P. Aunque su proyecto sea pequeño, ha producido artistas como Los Punsetes o La Bien Querida.

R. Al final, después de muchos años haciendo este rollo, acabas un poco en medio de todo. En el reino de los ciegos el tuerto es el rey. Tampoco soy un productor especialmente exitoso, pero sí que he tenido cierta repercusión.

P. ¿Se siente cómodo estando detrás de los focos?

R. Sí, no me importa. Además, a la edad que tengo ya -57 años- imaginarme protagonizando un proyecto de éxito masiv creo que eso iría un poco contra mi salud. Me daría bastante pereza.

P. ¿El pop sigue siendo un buen lugar para hablar de fragilidad?

R. Sí, claro. El pop es un escaparate lleno de inseguros que ponemos nuestras miserias ahí para que nos hagan un poco de caso. Y es un escaparate muy bueno para eso, porque con un mínimo talento puedes llegar a la gente. No hace falta ser un músico extraordinario ni un virtuoso. Y eso está bien, no lo digo como algo negativo.

P. Después de tantos años en la música, ¿cómo ve la evolución del panorama?

R. Ahora hay mucha más obsesión con el éxito. Esa cultura muy americana de ganadores y perdedores: si te escucha mucha gente eres bueno y si no te escucha nadie eres malo. Antes era casi al revés. Al que tenía mucho éxito se le miraba con cierta desconfianza. 

P. En sus canciones también aparece bastante humor e ironía.

R. La emoción depresiva ya sabes cómo funciona. Los depresivos muchas veces hacen humor.

P. Hablaba antes de la edad. ¿Cómo se lleva con las redes sociales y con el ecosistema actual de Spotify o TikTok?

R. Bueno, estoy en Twitter y cosas así, pero está tan bien hecho que al final te pasas el día escarbando en esa basura y haciéndote mala sangre. Es una droga bastante mala. A nivel de promoción tampoco tengo demasiado que promocionar normalmente. Si tengo un concierto o algo, pongo una foto en Instagram y poco más.

P. Sus discos suelen salir con bastante tiempo entre uno y otro.

R. Es que cada vez me cuesta más meterme en el papel. Cuando eres más joven tienes mucho entusiasmo, ahora me cuesta más. No es tanto falta de inspiración, es más bien falta de motivación. Pero bueno, ahora en mayo sale un disco nuevo de La Estrella de David.

P. ¿Qué necesita para volver a meterse en ese papel?

R. A veces pasa sin más. No tenía nada a la vista y en tres meses he hecho un disco. Es como un impulso que te entra de repente. Luego pasan temporadas en las que cuesta más. Supongo que también es cosa de la edad: te vuelves más escéptico, más descreído.

P. ¿Y que le anima a seguir después de tanto tiempo?

R. Pues un poco por ver que todavía soy capaz de hacer algo. No lo haces buscando el éxito ni nada. Si viniera una millonada, encantado de la vida, claro, pero no es el propósito. Ahora veo a mucha gente haciendo música pensando en llenar salas o en hacer dinero, y ese planteamiento a mí me viene un poco grande. 

P. Se habla mucho del indie en España, pero parece que cada uno entiende una cosa distinta. ¿Qué es para usted?

R. No lo sé. Yo sé lo que fue, pero no sé lo que es ahora. Antes era más bien una actitud: intentar hacer música por tu cuenta, un poco de espaldas al mercado, con cierto idealismo. Ahora ya no tengo muy claro qué significa. Un género musical desde luego no es.

P. ¿Algo para vender?

R. Claro. Es que nadie sabe muy bien qué es. Al final es una etiqueta más para vender cervezas.

P. También tienes una visión bastante antiépica de la música.

R. Sí, antiépica sí. Pero no soy cínico, creo. Simplemente veo las cosas como son. El pop rock es un arte para gente bastante normal, como todos nosotros. Aunque luego hay gente con muchísimo talento. Por ejemplo Rosalía, que no es que la escuche mucho, pero dices: “Esto es otra cosa”. Y en Ourense tenéis a Emilio José, que es buenísimo también.

Contenido patrocinado

stats