Galería | Todo empezó con una carcajada
UNA VIDA DE COLECCIÓN (XXVII)
Entre los libros de Emilio está la edición que el Festival de Cine de Ourense dedicó a la obra del coruñés llevada al cine.
El porqué un coleccionista elige cuál va a ser su colección sigue siendo una cuestión variada, inesperada, muchas veces sin sentido y otras muchas veces por pura casualidad. En el caso de Emilio Rodríguez Portabales, profesor de Sistemas Electrónicos y jubilado de la Universidad Laboral, todo empezó el día que se compró un coche.
Pocos días después del acontecimiento vio en una librería un libro titulado “El hombre que compró un automóvil” del que era autor el gallego Wenceslao Fernández Flórez (1885-1985). “Lo compré”, cuenta Emilio, “lo leí y me reí mucho”. Y buscando ese rato de placer que le proporcionaba el escritor se compró todas sus obras y en todas las ediciones que fue encontrando. Y siguió reuniendo además las muchas películas que tenían como tema una obra del escritor.
“Al final de su vida, la colección de reliquias del rey Felipe II tenía más de siete mil piezas, incluidos los diez cuerpos enteros, 144 cabezas, 306 brazos y piernas y los fragmentos de la Vera Cruz de la Corona de Espinas”
Entre los libros de Emilio está la edición que el Festival de Cine de Ourense dedicó a la obra del coruñés llevada al cine. Años después, Emilio, encuadernador en sus ratos libres y tocador de zanfoña y miembro de “Coral De Ruada”, se lo sabe todo sobre Fernández Florez; anécdotas, gustos y experiencias, al mismo tiempo que sigue riéndose cada vez que lo lee.
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