Incertidumbre y esperanza en la cuenta atrás de selectividad

cuenta atrás para LA EBAU

Los estudiantes se preparan para el nuevo modelo de examen de la prueba de acceso a la universidad

Estudiantes ourensanos preparando sus exámenes en la biblioteca Rosalía de Castro.
Estudiantes ourensanos preparando sus exámenes en la biblioteca Rosalía de Castro. | Marcos Atrio.

Cientos de estudiantes ourensanos se preparan estas semanas para afrontar la prueba de acceso a la universidad (PAU), “el examen más determinante de sus vidas”. Así lo definen ellos mismos, que desde hace unos meses tienen el 3,4 y 5 de junio marcados en rojo en sus calendarios.

Por todos es sabido la importancia que se le da esta prueba cuando uno llega a bachillerato, centrando el último curso alrededor de su preparación como si de una maratón se tratase. “Segundo de bachillerato es un curso muy difícil para los estudiantes, porque viven mal, con ansiedad, con estrés, están pendientes de un examen final que se van a poder estudiar en el futuro”, asegura Xosé Manuel Firvida, director IES 12 de octubre.

Este año, los alumnos que se presentan tienen una preocupación añadida a las habituales, ya que la estructura sufrirá un cambio tras el acuerdo para homogeneizarlas firmado por las comunidades autónomas gobernadas por el PP y la intención del Ministerio de Educación por hacerlas más competenciales. “Esto introduce más nervios y más inquietud”, reconoce Firvida, que explica que “los modelos de exámenes de todos los años anteriores están colgados en la página de Comisión Interuniversitaria de Galicia CiUG y son los que damos cuando preparamos ahora al alumnado para las pruebas PAU”.

En este sentido, el director de este centro reconoce que a lo largo del curso académico hubo “cierta incertidumbre” con el modelo de la prueba a la que los estudiantes iban a tener que enfrentarse. “Es injusto jugarnos nuestro futuro así”, apunta Lucía Rodríguez, una de las estudiantes ourensanas que está tratando de aprovechar al máximo su tiempo para preparar todo el temario.

Y es que la diversidad de opciones que se ofrecía antes en esta prueba pasa a ser un recuerdo. “Teníamos un modelo heredado de la covid, donde el estudiante podía escapar a una parte de la materia”, explica Maite Flores, presidenta de la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CiUG). Ahora todos los exámenes tienen cuatro preguntas y tienen que responderlas todas, siendo una de ellas competencial -en la que se evaluará no solo la capacidad de memorizar, también las competencias y el análisis crítico-. “Nos convocaron cuando el curso ya estaba iniciado y muchas materias estaban encaminadas desde otro punto de vista, no desde la materia competencial”, lamenta el director del IES 12 de octubre.

Esta situación hace que los alumnos tengan miedo a lo que se van a encontrar en las pruebas, sin embargo, guardan cierta esperanza. “Espero que este ano, sendo o primeiro con este novo modelo, sexan máis permisivos con certas cousas”, reclama Antón Garrido, estudiante ourensano. La directora de la CiUG hace un llamamiento a la tranquilidad, recordando que “no se van a preguntar cosas que e el bachillerato no se dieron”.“Este año sabemos que es un año diferente, seremos sensibles”, transmite a los estudiantes que se presentarán a las pruebas.

Contenido patrocinado

stats