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REGULARIZACIÓN EXTRAORDINARIA
Miles de caminos iniciados desde países extranjeros se toparon en los últimos años con Ourense, con mayor o menor dificultad. Muchas de las personas llegadas a la provincia llevan meses e incluso años en una situación irregular, una problemática que podrá al menos agilizarse, a través de la regularización extraordinaria, un proceso a priori sencillo, pero con diversas particularidades en función de cada caso, lo que puede conllevar algún que otro quebradero de cabeza a los interesados en llevarlo a cabo.
Los afectados pudieron informarse y aclarar sus dudas gracias a la labor de la asociación Xarela, que llevó a cabo una extensa y aclaradora charla informativa en la mañana de ayer en el Centro Cultural Marcos Valcárcel, con el apoyo de la Diputación de Ourense, a través de la presencia de la diputada provincial del Área de Bienestar, Ana Patricia Torres, que acompañó a la abogada de la asociación, Cristina de Alfonso, que dirigió la sesión, a José María García, trabajador social, y a Natalia Tierno, presidenta de la institución.
El acto acogió a cerca de 200 personas de diferentes nacionalidades, especialmente de América Latina. “La asociación es pequeñita, la asesoría legal solo la doy yo, sería completamente imposible para mí atender a tantas personas de manera individual. Por lo tanto, al final hemos decidido reunirlos a todos”, destacó Crsitina de Alfonso, que indicó que más allá de la reunión pueden estar atendiendo a cerca de 450 personas.
Los presentes mostraron su proactividad para conseguir encauzar su vida en Ourense, a través de este proceso regulador, y hacerla definitivamente su nueva casa, donde poder seguir su camino con un trabajo, en el mejor de los casos del ámbito en el que están preparados, o poder desarrollar una exitosa carrera académica.
“La idea es poder entrar en sectores como el comercio, un poco mejor remunerado”
“Tenemos estudios, pero no tenemos documentación para acreditarlos”, resaltó Kenny Delahoz, una abogada procedente de Colombia, que desarrolló su profesión durante hasta trece años en su país natal. “Por no tener el permiso de trabajo o la residencia, tuvimos que trabajar en limpieza, en nuestro país nunca habíamos hecho, pero nos toca aquí acogernos”, manifestó, por lo que ahora en cuanto arregle los papeles espera “entrar en sectores como el comercio, un poco mejor remunerado”.
“Empecé a estudiar pero no pude seguir porque tenía que buscar la manera de ayudar a mi madre”
“Empecé a estudiar, pero no pude seguir porque tenía que buscar la manera de ayudar a mi madre”, confesó Ismerdi Campos, un menor de edad venezolano llegado el pasado octubre junto a su madre, que tras la regularización aspira a “estudiar una carrera, o por lo menos hacer una FP de electromecánica”.
“Soy licenciada en Administración, me gustaría buscar algo en esa área al homologar mi título”
En su caso, Yelimar Belisario, también procedente de Venezuela, la regularización supone un enorme salvavidas, ya que pese a llevar en Ourense desde noviembre de 2024, explicó que hasta el 2028 no podría estar de forma totalmente regular. ”Soy voluntaria en Protección Civil, me sirvió para conocer a gente y los cursos que he hecho han sido allí, pero de otros cursos no he podido acceder porque sin NIE no hay acceso a nada”, subrayó la afectada.
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