Jacobo Bátiz, doctor experto en bioética: "No tienen acceso a cudados paliativos el 35% de las personas que los necesitan"

ENTREVISTA

La Academia Médico-Quirúrgica ha acogido este jueves una charla del doctor Jacinto Bátiz, experto en medicina paliativa y bioética y autor de numerosas publicaciones sobre este tema, que le sitúan como un referente en la materia.

Jacinto Bátiz
Jacinto Bátiz

La Academia Médico-Quirúrgica ha acogido este jueves una charla del doctor Jacinto Bátiz (Sestao, Vizcaya, 1948), experto en medicina paliativa y bioética y autor de numerosas publicaciones sobre este tema, que le sitúan como un referente en la materia.

Pregunta. Usted suele afirmar que “la ciencia tiene límites, pero la cercanía humana no”. ¿Cuándo comprendió eso?

Respuesta. Cuando me encomendaron cuidar a un paciente en coma irreversible cuando trabajaba en Urgencias. Allí fui consciente de que no podía ofrecerle ninguna solución médica ni quirúrgica, solo mi presencia para cuidarle. En ese momento entendí que también existía la medicina paliativa.

P. ¿Cómo ha cambiado la mirada de la sociedad hacia el final de la vida en las últimas décadas?

R. Nos estamos haciendo más conscientes de que, aunque no podamos curar todas las enfermedades, sí podemos cuidar a los que las padecen. Sin embargo, aún queda mucho por hacer: en España cada año unas 80.000 personas mueren con sufrimiento que podría aliviarse con cuidados paliativos. Aproximadamente el 35% de quienes los necesitan no tiene acceso y más del 70% de la población ni siquiera conoce bien estos recursos.

P. Usted habla de una “cultura paliativa”. ¿Qué elementos implica?

R. Poner en el centro la dignidad, el acompañamiento y el respeto a la persona que sufre. Sabemos mucho sobre la enfermedad, pero poco de quien la padece: sus valores, sus deseos o sus miedos.

P. Desde la bioética, ¿qué errores se cometen con más frecuencia en los últimos momentos?

R. El abandono, cuando el profesional evita una situación compleja. También la autosuficiencia, cuando se subestima la complejidad del sufrimiento. Por último, el miedo, que lleva a intervenir en exceso para evitar conversaciones difíciles.

P. En el debate sobre la eutanasia, ¿hay algún detalle que no se tenga en cuenta a menudo?

R. Cuando un enfermo dice “quiero morir”, muchas veces no está pidiendo la muerte, sino que se alivie su dolor, su angustia o su soledad. Puede estar reclamando una atención más humana o simplemente que alguien le explique lo que le está ocurriendo. Cuando controlamos los síntomas y acompañamos adecuadamente, esa petición suele desaparecer.

P. ¿Qué le han enseñado los pacientes sobre el miedo a la muerte?

R. Ellos han sido mis verdaderos maestros. Me han enseñado a no tenerlo y a asumirla como una etapa natural de la vida. También a valorar el tiempo, la familia y lo realmente importante.

P. ¿Cuál es la asignatura pendiente de España en este campo?

R. Universalizar los cuidados paliativos para que sean un derecho y no el privilegio de unos pocos. Para ello haría falta una ley nacional con financiación suficiente y que la formación en cuidados paliativos fuese obligatoria en todas las facultades de Medicina.

Contenido patrocinado

stats