Jácome evita las críticas del BNG expulsando a su portavoz del pleno del Concello de Ourense

SEGUNDO FRACASO

La modificación de crédito de 11,4 millones de euros planteada para pagar las facturas pendientes a proveedores locales queda aparcada. Un segundo fracaso de Jácome que solo ha contado con el voto favorable de DO, mientras que el PSOE se ha abstenido y el BNG y el PP han votado en contra. El tono permanente estuvo marcado por expresiones inapropiadas por parte del alcalde y por la confrontación entre los grupos. La sesión se cerró con dos llamadas al orden a la edil Noelia Pérez (PP) y Sonia Ogando (PP) y, tras tres avisos en 15 segundos, Luis Seara (BNG) fue expulsado sin conseguir expresar sus argumentos. En medio de la discusión, y sin apoyos, DO adelantaba la retirada del segundo punto, no sin antes de que Jácome amenazara a los ediles con repercutir en sus sueldos los intereses que generen las facturas impagadas.

Gonzalo Jácome durante el pleno del 16 de septiembre.
Gonzalo Jácome durante el pleno del 16 de septiembre. | Lucía Otero

El Concello de Ourense sigue sin poder disponer de los fondos necesarios para abonar facturas pendientes a proveedores locales. El pleno extraordinario, que abordaba este miércoles por segunda vez este rescate económico, certificó un nuevo fracaso político del alcalde, Gonzalo Pérez Jácome. Durante dos horas, la sesión derivó en una batalla dialéctica cruzada, marcada por las salidas de tono del regidor, quien amenazó a la oposición con embargar sus sueldos para cobrarles los intereses de demora de los impagos y acabó expulsando al portavoz del BNG, Luis Seara. “Alcalde, cando vaia ao xulgado a denunciarnos, avíseme para que vaiamos xuntos”, alcanzó a decir el nacionalista antes de ser expulsado tras tres avisos fulminantes en apenas 15 segundos, evitando así Jácome escuchar su versión, cuando este apelaba al debate político.

La tensión fue la tónica dominante de la jornada. La portavoz del PP, Ana Méndez, lamentó que Jácome y sus ediles “convirten cada pleno nun espectáculo”. Y las formas le dieron la razón: a la expulsión de Seara -ejecutada justo antes de que el regidor permitiese intervenir al secretario- se sumaron dos llamadas al orden a las ediles populares Noelia Pérez y Sonia Ogando.

Gonzalo Pérez Jácome con Paco Cacharro, secretario del pleno del Concello de Ourense, durante la sesión
Gonzalo Pérez Jácome con Paco Cacharro, secretario del pleno del Concello de Ourense, durante la sesión | Lucía Otero

Dos votaciones

Para entender el bloqueo, es fundamental aclarar que el debate se dividía en dos votaciones interconectadas. El primer punto era una modificación de crédito de 11,4 millones de euros para dotar de fondos al Concello y pagar facturas consignadas en la cuenta 413 -aquellas que se generaron sin tener partida en el presupuesto-. El segundo punto era un reconocimiento extrajudicial de crédito de 1,5 millones, un trámite excepcional para legalizar gastos contraídos sin presupuesto previo o sin seguir el cauce legal oportuno. La mecánica era implacable: al ser rechazado el primer punto, el gobierno local se vio forzado a retirar el segundo. Sin aprobar primero la inyección de dinero, el reconocimiento extrajudicial nacía muerto al no haber fondos para respaldarlo.

Las dudas legales sobre este procedimiento lastraron la sesión. El interventor municipal, Gonzalo Alonso, fue tajante: calificó estas prácticas de actuación “nula de pleno derecho” y señaló que son el mayor ejemplo de una “xestión pública inadecuada”, aunque la ley permita mecanismos correctores a través del pleno. Por su parte, el secretario municipal, Francisco Cacharro, discrepó abiertamente, advirtiendo que los concejales estaban “invirtiendo el proceso desde el punto de vista de la motivación”. Lejos de asumir responsabilidades, Jácome echó balones fuera y culpó incluso a los propios proveedores de los retrasos. Entre risas que indignaron a la corporación, esgrimió que le daban “pena” y exigió el voto favorable.

La inseguridad jurídica y la crispación sentenciaron la modificación de crédito, que naufragó con el único apoyo de DO y los votos en contra de PP y BNG (la enmienda popular también fue rechazada). El PSOE se abstuvo; su portavoz, María Fernández, justificó que “aínda que apoiemos o expediente, os provedores seguirán sen cobrar”, y lamentó que el gobierno local “primeiro fai as cousas e despois pensa en como pagalas”.

Guerra abierta

El fracaso técnico derivó en una guerra abierta. Ana Méndez (PP) acusó a Jácome y a su concejal de Urbanismo, Francisco Lorenzo, de actuar como “matones de mafia”, después de que este último descalificara a la popular llamándola “el lápiz menos afilado del estuche”. Desde el BNG, Seara afeó al regidor que contraiga deudas para luego buscar “tontos útiles” en la oposición que le saquen las castañas del fuego. El golpe de gracia lo dio la nacionalista Ruth Reza: “Se despois de manexar orzamentos por máis de 200 millóns non é capaz de pagar 15, é que algo está pasando”.

Acorralado por el rechazo y sin dinero en la caja, Jácome retiró el segundo punto del orden del día, consumando así su revés plenario y prolongando el bloqueo económico del Concello.

Gonzalo Alonso: “As facturas veñen sen consignación orzamentaria”

El interventor municipal, Gonzalo Alonso, advirtió que, pese a poder recurrir al pleno, “todas e cada unha das facturas que compoñen o expediente de recoñecemento extraxudicial de créditos responde a gastos realizados sen consignación orzamentaria. E dentro das irregularidades administrativas, esa vén sendo unha das máis senlleiras do que é unha xestión fóra da legalidade dos fondos”.

Luis Seara: “Este expediente únicamente busca chantaxear á oposición”

El portavoz municipal del BNG avisaba, antes de su expulsión, que “este expediente (la macromodificación) está construído sobre unha xigantesca mentira cun único obxectivo: que é chantaxear á oposición e facela culpable para así non ter que dar contas dunha maliciosa xestión”, al tiempo que exigía conocer la situación del borrador presupuestario.

Ana Méndez: “Ourense debe máis cartos que as outras seis cidades xuntas”

La portavoz del PP quiso ilustrar la precaria situación económica del Concello recordando que “Ourense está á cabeza do gasto pendente en orzamentos: 22 millóns de euros. As outras seis cidades de Galicia xuntas son 19,47 millóns”, al tiempo que advertía que “no Partido Popular cansámonos de confiar nun alcalde que non ten palabra e que non cumpre cos acordos”.

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