La pesadilla del pegamento en la puerta en una cafetería ourensana de la calle Ervedelo

VÍCTIMA DE SABOTAJES

Daniela Ocnasu abrió junto a su pareja con mucha ilusión la cafetería Pécora Nera en la calle Ervedelo en diciembre. Nueve meses después, se plantea traspasar el negocio tras sufrir tres sabotajes con silicona en la cerradura en pocas semanas.

Daniela Ocnasu muestra la marca que dejó el sabotaje.
Daniela Ocnasu muestra la marca que dejó el sabotaje. | Martiño Pinal

Daniela Ocnasu decidió embarcarse en la aventura de abrir una cafetería en la ciudad junto a su pareja, Marcos José Palomino. El proyecto se materializó con el nombre de Pécora Nera y abrió sus puertas el pasado diciembre. Nueve meses después, Daniela se plantea traspasarla. No por el tema económico, ya que está encantada con la clientela que ha logrado atraer a este negocio ubicado en la calle Ervedelo, sino por el sabotaje que le ha causado un vándalo.

En solo dos meses, al ir a trabajar se ha encontrado tres veces con la cerradura de la puerta llena de silicona. “Nunca tuvimos problemas con nadie porque yo no soy de aquí, vivo en Monforte, pero ayer (por el miércoles) fue la tercera vez que nos encontramos la cerradura tapada, le echan pegamento”, cuenta Daniela, que está desesperada ante este sabotaje que no logra impedir ni con las cámaras de videovigilancia que tiene instaladas en el establecimiento.

Cada día que le sucede esto supone un mazazo económico para un negocio que nació de la ilusión y creció con el esfuerzo. Este ataque le obliga a tener que llamar a un cerrajero -se ha gastado más de 650 euros- y no abrir a sus clientes con la merma que provoca eso para la caja. “No le veo solución”, confiesa resignada.

Ante esta situación se plantea traspasar su negocio. “Siempre se trabajó muy bien en esta cafetería, yo puedo entender que le quite clientes a otros negocios de la zona, pero solo estoy haciendo mi trabajo. Que te pase una vez, puede ser, pero que te pase tres veces y en un tiempo tan corto, eso ya es de otro mundo”, apunta.

Enfado con la policía

Además, se muestra muy enfadada con la Policía al considerar que no la están ayudando a resolver su problema. “La primera llamé, vinieron, miraron y ahí se murió todo. La segunda también. En la tercera, llamé, me dijeron que no podían mandar a nadie y que me acercase a la Comisaría. Fui y estuve una hora y media esperando porque no me atendieron”, indicó.

Contenido patrocinado

stats