Las pompas de jabón inauguran el Campamento Urbano de Amencer

DOS SEMANAS DE ACTIVIDADES

La iniciativa juntará a 700 niños y adolescentes durante sus dos semanas de actividades

Participantes del Campamento Urbano de Amencer.
Participantes del Campamento Urbano de Amencer. | José Paz

Las pompas de jabón volvieron ayer a elevarse sobre el Miño. La clásica imagen con la que Amencer inaugura cada verano su Campamento Urbano reunió a participantes y monitores en la Ponte Vella, el Ponte do Milenio y la pasarela peatonal del centro comercial. Casi 700 niños y adolescentes, acompañados por el humo de colores, dieron la bienvenida a la 39ª edición de una iniciativa que llenará la ciudad de actividades durante las próximas dos semanas.

La jornada ya había comenzado antes incluso de la apertura oficial. A las 9,30 horas había familias esperando ante las instalaciones de Salesianos, aunque las puertas no debían abrir hasta las diez. Esta edición del campamento cuenta con 696 niños y jóvenes inscritos y 82 voluntarios, unas cifras que todavía pueden aumentar porque la organización permite sumarse hasta la última jornada. “O que pretendemos é facilitar que quen queira participar, sexa un día, unha tarde ou unha semana, poida facelo”, explicó el gerente de Amencer, Xulio César Iglesias.

Una niña durante la inauguración del campamento
Una niña durante la inauguración del campamento | José Paz

Esta primera jornada estuvo dedicada a la bienvenida y a la formación de los grupos. Después de presentar el campamento, recordaron mediante un vídeo la edición anterior y dieron a conocer su himno a los participantes de este año, que también se distribuyeron por edades. Los juegos y dinámicas iniciales sirvieron para que niños y monitores comenzasen a ponerse cara. “É un día especial, de organización, pero tamén de moita ilusión. O equipo de animadores achégase aos rapaces, facemos os grupos e coñécense”, señaló Iglesias.

La coordinación de la iniciativa descansa sobre el voluntariado. Los participantes, con edades comprendidas entre los 8 y los 16 años, se dividen en grupos de entre diez y veinte integrantes, más reducidos entre los pequeños. Cada uno queda bajo la responsabilidad de uno o dos animadores. “Hai boa vontade por parte de todo o mundo: da rapazada, dos voluntarios e das familias. A experiencia dinos que todo vai ben”, aseguró el responsable de Amencer, que espera acercarse al centenar de voluntarios con las nuevas incorporaciones de los próximos días.

Una monitora sosteniendo un bote de humo.
Una monitora sosteniendo un bote de humo. | José Paz

Después de comer, la base del campamento se transformó en un particular parque de atracciones. Hubo piscina en Oira, ludoteca, videojuegos, futbolín, tenis de mesa, visitas culturales, talleres, ciencia, tiro con arco y animación. Los mayores de 14 años participaron además en un bingo humano, mientras que la programación juvenil comenzó por la noche con un concurso musical para mayores de 15.

Cada jornada tendrá su propio argumento. Hoy estará dedicada a la cultura urbana, con visitas a bibliotecas, la Catedral, el Teatro Principal, el claustro de San Francisco y otros espacios. También habrá rutas, grafiti, música y talleres, y todos los participantes recibirán un libro.

Durante las próximas dos semanas llegarán el día del deporte, el entroido por los barrios, los chapuzones en Monterrei y las excursiones por la provincia. Uno de los momentos centrales será el encuentro en una playa de Vigo con entre 1.200 y 1.500 participantes de los campamentos urbanos de la Federación Don Bosco de toda Galicia.

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