Proveedores del Concello de Ourense, hartos: “No vemos un duro, es inviable”

IMPAGOS EN OBRAS PÚBLICAS

La adjudicataria de la obra del campo de fútbol de Palmés, asfixiada, no cobró en lo que va de 2026

Estado de la reforma del campo de fútbol de Palmés.
Estado de la reforma del campo de fútbol de Palmés. | Miguel Ángel

El testimonio de la adjudicataria de la reforma del campo de fútbol de Palmés -que acumula ya cuatro meses sin cobrar- ilustra la desesperación que genera el colapso institucional del Concello de Ourense y que amenaza con cobrarse nuevas víctimas tras el caos en la avenida de Portugal. La obra de Palmés, iniciada en 2025, continúa a duras penas. La adjudicataria, Urban Global 2018 S.L., no ha abandonado porque ya ha comprado materiales y sería un “suicidio”, pero ganas no le faltan. “La situación de la empresa es complicada. No somos una empresa gigante que pueda aguantar esto. Nosotros somos una pyme, facturamos entre dos y tres millones de euros al año”, señalan fuentes de la firma.

Duro para las pymes

Frente a las grandes concesionarias, que tienen el músculo para soportar demoras millonarias, aquí el drama tiene un impacto letal: “Tenemos que pagar las nóminas todos los meses a los empleados”, lamentan. Su calvario tiene cifras exactas. Tras adjudicarse la obra el 17 de julio de 2025 por un importe de 499.612,84 euros y un plazo de ejecución de tres meses -la lluvia invernal retrasó los trabajos-, la realidad ha aplastado al papel. Aunque el pliego estipula el pago de certificaciones a 30 días, la empresa ha percibido apenas 27.764 euros desde el inicio, todos ellos correspondientes al año pasado. A las puertas del verano de 2026, la constructora sumará desde esta próxima semana ya cuatro facturas en espera, elevando la deuda a más de 123.000 euros.

La buena fe empresarial se ha convertido en la propia tumba financiera de Urban Global, con sede en Vigo. Para no retrasar el proyecto, la compañía adelantó el material. “Nosotros el césped lo tenemos fabricado desde el mes de noviembre y ya hemos pagado por él más de 60.000 euros, además de la subbase elástica, por importe de más de 25.000. Son casi 90.000 euros pagados de nuestro bolsillo. A todo eso se suma que la empresa ha cumplido con sus obligaciones con proveedores de iluminación, fontanería o movimientos de tierra”, relatan las mismas fuentes.

“El césped ya está comprado”

Los impagos del gobierno de Jácome atrapan a más pymes: “Los bancos ni te dan dinero, por lo que ven en las noticias”

Acorralados, ven cómo abandonar la obra, como Opain en la avenida de Portugal, podría ser contraproducente. Por parte de la administración, las largas se suceden desde febrero, indicando cada mes que el pago se aprobará al siguiente. Sin embargo, llegado mayo, la situación es límite: si ejecutan el asfaltado pendiente asumiendo costes duplicados por la inflación, la deuda del Concello escalaría a los 400.000 euros, abocando a la compañía a un colapso total. “Llega un punto que ya hasta rescindiría el contrato, pero es que el césped es a medida, no lo puedo derivar a otro lado. Tendría que comérmelo. Estamos en un callejón sin salida”.

El ahogo económico fruto de la inacción del Concello de Ourense infecta a toda la compañía. “Tenemos más obras y seguir destinando dinero a una obra en la que no veo un duro es inviable. Me puedo ver en serios problemas, porque esta obra me arrastra al resto”, confiesan. El estigma de ser un acreedor del Concello más moroso de España ya les persigue más allá de las fronteras municipales: “Los bancos ya no te dan el dinero porque ven las noticias. Te ves en una situación muy, muy complicada”.

Según los datos oficiales publicados por el Ministerio de Hacienda correspondientes al cierre de febrero de 2026, el consistorio ourensano acumulaba la mayor deuda comercial por habitante de toda España. Con 28.363.904 euros en pagos pendientes, lo que supone 270,13 euros por vecino, la ciudad cuadruplica el nivel de morosidad registrado en Madrid.

La paciencia de la adjudicataria se rompió por el rosario de excusas burocráticas vacías del Consello Municipal de Deportes. “La historia al principio era sobre unos remanentes... nos dijeron que tardarían un mes. Luego en marzo, que había unos documentos que faltaban y que ya estaba solucionado, otro mes más. Y ahora estamos en mayo”, lamentan. El último jarro de agua fría rozó la burla: “En el mejor de los casos nos han dicho que pagarán en junio o julio. Ya no cuela. Esto ya no es un problema de un papel o de un documento”.

“Nos deben 123.000 euros, nos dan largas y ahora dicen que no pagarán hasta junio o julio. jamás habíamos visto algo así”

El desamparo es absoluto. “No tenemos medios legales para hacer nada, por desgracia, porque la Ley de Contratos del Estado es un cachondeo y necesitamos seis meses de impagos. Estamos en un callejón sin salida, obligados a acabar la obra y luego, como mucho, reclamar intereses”.

Lo nunca visto

“Jamás habíamos visto esta situación de impagos y retrasos. Es la primera vez que vemos algo así”, insisten en la empresa. Y lo peor es la falta de respuesta: “Acabo de llamar por la mañana para hablar con el gerente del Consello Municipal de Deportes y ni siquiera me ha devuelto la llamada”.

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