Una víctima de violencia de género en Ourense irá a juicio a la fuerza tras no acudir

LA DEJÓ TIRADA EN A CAÑIZA

Alberto V.G., en el Penal 2.
Alberto V.G., en el Penal 2.

La jueza del Penal 2 ordenará a la Policía que conduzca a la fuerza a una víctima de violencia de género al juicio que se desarrollará el 18 de septiembre a las 9:45 horas. La decisión la tomó el pasado jueves tras el plante de la denunciante a la vista que se iba a celebrar ese día, lo que obligó al juzgado a suspender el proceso.

Su expareja Alberto V.G. está acusado de un delito de quebrantamiento de medida cautelar y otro de malos tratos, con una petición inicial de condena de dos años de cárcel. El inculpado, según la Fiscalía, tenía una pulsera de control ya que no podía acercarse a la víctima por orden judicial. En la tarde del 17 de marzo del pasado año, Alberto -sostiene el fiscal- se desplazó a Toén para supuestamente recoger a su expareja e irse juntos a Vigo. Ella dejó en su domicilio la pulsera de control para que no se detectase que estaban juntos.

En la ciudad olívica, estuvieron trabajando en la rehabilitación de un piso del acusado y después se fueron a un bar. La acusación pública mantiene que el acusado discutió con varios clientes y ella le pidió irse a casa a descansar. En el garaje, según el fiscal, la golpeó y zarandeó, al tiempo que la amenazó con un hacha y un destornillador, agarrándola por el cuello con el brazo, ocasionándole heridas en la sien, un tobillo y el labio.

La mujer le pidió al supuesto agresor que la llevase a casa, pero la dejó en un parquin de un restaurante de A Cañiza. Allí fue encontrada por la Guardia Civil llorando y confesó que había sido agredida por su pareja sentimental. Pese a todo, no quiso denunciar (lo hizo la Guardia Civil de oficio) ni ser reconocida por el forense. Según el Instituto Armado, está considerado como “caso resistente” .

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