Parada de Sil disfrutó una pisa da castaña muy otoñal

TRADICIÓN Y MEMORIA

La localidad de Purdeus acogió la XII edición de esta fiesta gastronómica que recuperó la tradición

El momento de hacer las pisas de castaña.
El momento de hacer las pisas de castaña. | Óscar Pinal

La pequeña localidad de Purdeus, en la parroquia de Chandrexa del concello de Parada de Sil, recibió este sábado a cientos de vecinos y visitantes que celebraron la XII Festa da Pisa da Castaña, una cita gastronómica que busca poner en valor el producto local y recuperar una forma de consumir la castaña seca, elemento principal de la alimentación de los paisanos durante mucho tiempo.

El concelleiro de Cultura y Turismo, Francisco Magide, contó que la cita nació para recordar lo que se hacía: “Eu pisei moitas castañas de neno porque era un alimento básico para as familias aquí”, y que el valor etnográfico de la fiesta reside en el “acto da recreación da pisa de castaña”.

Este proceso comienza unos 15 días antes del evento, cuando los vecinos comienzan a recoger y secar las castañas en un sequeiro -una construcción para el secado y curado de las castañas-. Este proceso se realiza en un “canizo”, y se mueven con un “rodo” a diario, hasta el momento de realizar la pisa.

Los vecinos llenan sus talegas y sacos de castañas secas para luego golpearlas contra un madero, llamado “pisón”. Una vez rematada la faena, llega el momento del cribado, donde se separa el fruto de la cáscara, zarandeándolo en la criba -un utensilio en forma de media luna hecho de tablas finas de madera-, y que según explica Magide: “Hai que ter moita cintura para facelo ben”.

Un maestro del cribado.
Un maestro del cribado. | Óscar Pinal

Cocido para 250 personas

La cita no solo atiende a la recreación de la pisa de castaña, sino que también ofrece a los visitantes un mercado de productos gastronómicos que contó con ocho puestos y dos bodegas, que con su vino acompañaron el jamón que se repartió antes de comer, para ir abriendo el apetito para la posterior comida popular.

Tivemos que suspender a venda de entradas porque xa non colle máis xente”, explicó el concelleiro, aludiendo a las más de 250 personas que llenaron la carpa para disfrutar del cocido: lacón, cachucha, androia, ternera, oreja y morro acompañados de vino, bica, café y, como no, chupitos. “A pretensión da festa é por en valor a tradición da castaña en Parada de Sil”, apuntó Magide, incidiendo en que lo esencial de la cita es el componente etnográfico.

Hay que ser escogidos con las castañas.
Hay que ser escogidos con las castañas. | Óscar Pinal

Tradición y futuro se dan la mano en la localidad con esta celebración

Francisco Magide explicó que la recuperación de esta tradición se debe a la “obsesión que temos en Parada de Sil coa memoria”. Amelia Fernández, una de las asistentes y colaboradoras en el proceso, explica que antes cada familia, si disponían de un sequeiro, las hacía en su propia casa: “Agora facemolas todos xuntos, levamos castañas entre varios e metémolas no sequeiro para ilas preparando”.

Este alimento tradicional de la zona se conservaba durante meses, pudiendo conservarse hasta julio, según explicó Magide. “É importante que se recupere e non se perda o que facían os nosos pais”, aclaró Amelia, al contar que “isto xa se rematara, facía anos que non se preparaban”.

Amelia cuenta como la juventud de Parada de Sil “colleulle o gusto á pisa”, anunciando que “imos poder desfrutar das pisas de castañas moitos anos”. “O primeiro ano, moitos dos veciños que aínda se lembraban da pisa choraban coa emoción”, afirmó Magide.

Contenido patrocinado

stats