¿Qué debo hacer ante una riada? Carreteras, casas y zonas seguras

LA REACCIÓN, CLAVE

Qué hacer ante una riada: guía práctica con recomendaciones para actuar en carretera, en casa y en zonas seguras. Consejos de seguridad para reducir riesgos durante inundaciones y lluvias intensas.

A Bouza, después de la riada
A Bouza, después de la riada | Cristina Clavería

Las riadas son uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos debido a su carácter repentino y a la fuerza con la que el agua puede arrastrar vehículos, infraestructuras y personas. En episodios de lluvias intensas o desbordamientos de ríos, la capacidad de reacción y la toma de decisiones adecuadas son determinantes para reducir riesgos. En la provincia de Ourense, Viana, Monterrei o Valdeorras fueron las principales afectadas este mes de junio en un episocio de tormentas bajo alerta naranja.

Este artículo explica qué hacer ante una riada en diferentes escenarios: durante la conducción, dentro de una vivienda y a la hora de identificar zonas seguras.

Riesgos principales de una riada

Una riada se produce cuando el caudal de agua supera la capacidad de ríos, torrentes o sistemas de drenaje, provocando inundaciones súbitas. Aunque puede parecer un fenómeno lento en algunos casos, en otros se desarrolla en cuestión de minutos.

Entre sus principales peligros destacan la pérdida de control de vehículos en carretera, el colapso de infraestructuras, el aislamiento de zonas urbanas y rurales y el riesgo directo para la vida humana debido a corrientes de gran fuerza.

Qué hacer en carretera durante una riada

La carretera es uno de los entornos más peligrosos durante una riada, ya que el agua puede ocultar el estado real del terreno y generar situaciones de alto riesgo en segundos.

Si un conductor se encuentra con una vía inundada, la recomendación principal es no atravesarla bajo ninguna circunstancia. Incluso una lámina de agua aparentemente baja puede ser suficiente para hacer perder la estabilidad del vehículo o provocar su arrastre.

En estos casos, lo más seguro es detener la marcha y buscar una ruta alternativa. También es importante evitar túneles, pasos inferiores, vados y cualquier zona donde el agua se acumule con facilidad.

Si el vehículo queda atrapado por la subida del agua, es fundamental abandonarlo lo antes posible y dirigirse a una zona elevada. Permanecer en el interior puede resultar peligroso si el nivel del agua continúa aumentando.

Qué hacer en casa durante una riada

En el entorno doméstico, la prioridad es reducir la exposición al agua y mantener la seguridad de los ocupantes. En caso de que exista riesgo de inundación, se recomienda cortar los suministros de electricidad y gas siempre que sea posible y sin exponerse al peligro.

Cuando el agua comienza a entrar en la vivienda, es necesario desplazarse a plantas superiores y evitar zonas como sótanos o garajes, que pueden inundarse rápidamente y quedar sin vías de escape.

Zonas seguras durante una riada

Identificar con antelación zonas seguras es clave para actuar con rapidez en caso de emergencia. Las áreas elevadas, alejadas de cauces de ríos, barrancos o zonas de escorrentía, son las más seguras durante una riada.

Los edificios sólidos de varias plantas pueden funcionar como refugio temporal, siempre que no se encuentren en áreas inundables. Asimismo, los centros de evacuación habilitados por las autoridades locales son puntos de referencia en situaciones de emergencia.

Por el contrario, deben evitarse zonas bajas, garajes subterráneos, pasos inferiores, puentes y cualquier área próxima a cauces secos, ya que pueden llenarse de agua de forma repentina.

Conclusión: la reacción es lo más importante

Ante una riada, la seguridad depende en gran medida de la capacidad de reacción y de la toma de decisiones adecuadas en pocos minutos. Evitar atravesar zonas inundadas, buscar espacios elevados y seguir las indicaciones de las autoridades son las medidas más eficaces para reducir el riesgo.

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