La importancia de usar gafas durante el eclipse: “Puede haber lesiones irreversibles”

GRAN DEMANDA EN LAS ÓPTICAS

La demanda de gafas para ver el eclipse está siendo muy alta en la ciudad de Ourense

Vecinos de Ourense con las gafas homologadas de protección.
Vecinos de Ourense con las gafas homologadas de protección. | Miguel Ángel

La proximidad del eclipse total de Sol ha disparado la demanda de gafas especiales en las ópticas de Ourense. Algunos establecimientos han agotado ya sus existencias, mientras otros tramitan pedidos colectivos de cientos de unidades. Daniel de la Fuente, oftalmólogo del CHUO, recuerda que no se trata de un simple accesorio: mirar directamente al Sol durante unos segundos puede provocar daños irreversibles en la retina.

La expectación ya se nota en las ópticas de la ciudad. “Desde hace quince días la gente ha venido preguntando más por las gafas”, explica Marina Luna, de Opticalia, mientras Gema Presas, de Óptica Diagonal, detalla que “una gafa cuesta tres euros, dos son cinco y el pack de cinco cuesta diez”. Desde Multiópticas, Pablo Ferreiro indica que “están agotadas” y explica que el negocio ha recibido pedidos de gran volumen, alguno de cientos de unidades.

Las ópticas de la ciudad coinciden en que hay expectación con el eclipse; algunas han tenido grandes pedidos

De la Fuente destaca que las gafas de sol habituales no sirven para observar directamente el fenómeno. Deben utilizarse modelos específicos para la observación solar y debidamente homologados, adquiridos en establecimientos que puedan garantizar su procedencia y seguridad. “Solo unos segundos pueden provocar una lesión irreversible”, alerta. La radiación puede dañar los fotorreceptores de la retina, especialmente en la zona central, responsable de la visión más precisa. El problema es que esta lesión no provoca dolor y sus consecuencias pueden manifestarse horas después.

El riesgo aumenta con el tiempo de exposición. Mirar directamente al Sol durante diez segundos resulta mucho más peligroso que hacerlo durante uno, pero ninguna exposición debe considerarse segura sin la protección adecuada. El oftalmólogo recomienda acudir a Urgencias si, pasadas unas horas, persiste cualquier alteración visual, ya que el daño puede acompañar a la persona durante toda la vida.

El riesgo a tener daños importantes aumenta con la exposición, nunca debería superar los tres minutos en total

Tampoco deben emplearse soluciones improvisadas. Las radiografías, los cristales ahumados, los filtros caseros o las gafas convencionales no bloquean adecuadamente la radiación y pueden crear una falsa sensación de seguridad. Por su parte, las cámaras, los prismáticos y los telescopios necesitan filtros específicos colocados delante de sus objetivos; mirar a través de estos aparatos sin protección puede multiplicar el daño.

Las gafas especiales deben colocarse antes de levantar la vista hacia el Sol y retirarse únicamente después de apartarla. No es necesario llevarlas puestas durante toda la jornada ni caminar con ellas, ya que prácticamente impiden ver el entorno y aumentan el riesgo de caídas. Basta con realizar observaciones breves y espaciadas para seguir la evolución.

Solo durante los segundos exactos de totalidad podrá contemplarse el Sol sin filtro, y exclusivamente desde los lugares situados dentro de la franja de totalidad. En el resto de la provincia, incluida la ciudad de Ourense, deberán utilizarse siempre las gafas cuando se mire directamente al astro.

Contenido patrocinado

stats