La microbiota podría ocultar el secreto de los centenarios de Ourense

435 CENTENARIOS

Un estudio analizará la genética y la edad biológica de los ourensanos con más cien años

Mayores ourensanos descansando en un parque de la ciudad
Mayores ourensanos descansando en un parque de la ciudad | José Paz

La microbiota de los centenarios de Ourense será una de las nuevas pistas para intentar explicar por qué algunas personas alcanzan el siglo de vida. Después de estudiar durante años cómo habían vivido los mayores más longevos de la provincia, los investigadores quieren saber ahora qué ocurre dentro de su organismo.

El punto de partida fue el estudio denominado “El fenómeno de los centenarios ourensanos”, promovido por Ourensividad y coordinado por Pablo García Vivanco. Se realizaron 135 entrevistas y el trabajo publicado incorporó finalmente los datos completos de 115 centenarios.

La investigación vuelve hoy a primer plano con la presentación en Madrid de “Galicia Vive+”, una obra colectiva sobre el proyecto. Este estudio pretende ir ahora más allá de los hábitos y comprobar qué características biológicas comparten quienes alcanzan edades extremas manteniendo una buena autonomía.

Ourense dispone además de una población centenaria cada vez más numerosa. Según los últimos datos del INE, residen en la provincia 435 personas de más de cien años: 332 mujeres y 103 hombres. Hace veinte años eran 105, por lo que en apenas dos décadas la cifra se ha multiplicado por cuatro. “Aquí tenemos una gran muestra para estudiar qué distingue a los centenarios”, afirma Vivanco.

La siguiente fase llevará el estudio al laboratorio. La microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan en el intestino, se analizará a partir de muestras de heces. La genética se estudiará mediante saliva y células del interior de la mejilla. También se medirá la edad biológica y se realizarán pruebas de fuerza de agarre, composición corporal, fragilidad, autonomía y estado cognitivo.

La intención será relacionar todos esos resultados con los hábitos ya estudiados y comprobar qué factores aparecen asociados a una longevidad más saludable. Esta parte del proyecto contará además con apoyo internacional. Vivanco asegura que, teniendo en cuenta la combinación de todos los parámetros, será “el primer estudio de esas características a nivel mundial”.

El equipo espera recibir el mes que viene la autorización ética necesaria y comenzar en noviembre las diferentes entrevistas y la toma de muestras. Además, el trabajo de campo se prolongará alrededor de tres meses. “En marzo podremos tener datos rotundos de nuestros centenarios a nivel de microbiota y ADN”, avanza Vivanco. Será entonces cuando el proyecto empiece a comprobar si parte del secreto de la longevidad ourensana puede leerse también dentro del organismo.

Una vida activa, alejada del tabaquismo y con vínculos sociales

El primer estudio dibujó una generación marcada por una vida activa sin necesidad de ejercicio reglado. El 94% de los centenarios aseguraba haberse movido mucho a lo largo de su vida, aunque el 90,3% no practicaba deporte. Buena parte de esa actividad procedía del trabajo cotidiano, especialmente de labores agrícolas, y el 96% había tenido huerta para autoconsumo.

El tabaquismo también fue minoritario: solo el 8% había fumado. Por otro lado, la investigación no encontró una vinculación familiar clara de la longevidad extrema ya que apenas el 1,9% tenía un progenitor que hubiese alcanzado los cien años. Los resultados apuntaron hacia una combinación de alimentación de proximidad, actividad cotidiana y fuertes vínculos sociales. La nueva fase permitirá comprobar ahora qué huella biológica acompaña a esos hábitos.

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