Ourense se despide de Casa Amador, uno de los lugares emblemáticos de su gastronomía

ÚLTIMO SERVICIO

Casa Amador, en Cudeiro, ofrece este domingo su último servicio, poniendo fin a una etapa ligada a la cocina tradicional y a los recuerdos de generaciones de ourensanos alrededor de sus mesas.

Casa Amador se despide tras años dejando huella mucho más allá de la mesa
Casa Amador se despide tras años dejando huella mucho más allá de la mesa

Uno de esos lugares que forman parte de la memoria gastronómica de muchos ourensanos sirve hoy por última vez. Casa Amador, en Cudeiro, echará el cierre tras ofrecer durante la jornada de este domingo su último servicio, poniendo fin a una etapa marcada por la cocina tradicional y por tantas comidas compartidas alrededor de sus mesas.

Porque hay despedidas que siempre resultan difíciles, especialmente cuando se trata de lugares que, con el paso de los años, han terminado formando parte de la vida de quienes los visitaban. Casa Amador ha sido durante años uno de esos establecimientos a los que regresar para disfrutar de una comida sin prisas, de recetas reconocibles y de una cocina ligada a los sabores de siempre.

Su propuesta gastronómica ha estado vinculada a la tradición, con platos y elaboraciones que forman parte del recetario más reconocible de Galicia. El cocido, las tortillas, las empanadas o diferentes productos de la tierra han pasado por unas mesas que hoy vivirán una jornada especialmente emotiva.

Situado en As Barxas, en el entorno de Cudeiro, Casa Amador figura también en el portal oficial de Turismo de Galicia como establecimiento de restauración en el trazado de la Vía de la Plata, una muestra de su presencia dentro de la oferta gastronómica de la zona.

Este domingo llegará el momento de apagar los fogones por última vez. Será, seguramente, una despedida tan sabrosa como emotiva, con clientes habituales y personas que quieran aprovechar esta última oportunidad para sentarse a la mesa de un establecimiento que ha acompañado durante años comidas familiares, encuentros con amigos y todo tipo de celebraciones.

Porque los restaurantes no solo sirven comida. También guardan conversaciones, reencuentros, brindis y recuerdos. Y en el buen comer, igual que en el amor, hay instantes —y sabores— que nunca terminan de irse del corazón.

Este domingo, Casa Amador ofrece su último servicio. Y con él, Ourense se despide de uno de esos lugares que dejan su huella mucho más allá de la mesa.

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