La ruta definitiva de la anguila frita en Ourense: la piel crujiente, la carne jugosa

TRADICIÓN CULINARIA

Disfrutar de anguilas fritas es en verano un reclamo irresistible, elevando a los altares culinarios un producto tan icónico como singular para saborearlo de manera tradicional.

La gastronomía fluvial local tiene a la anguila de río como su máxima exponente.
La gastronomía fluvial local tiene a la anguila de río como su máxima exponente.

En los días de calor más intenso en Ourense no hay nada mejor, a la hora de comer, que buscar refugio en los alrededores de los ríos y la frescura de sus valles. La gastronomía fluvial local tiene a la anguila de río como su máxima exponente, un pescado valorado por la untuosidad de su carne y su piel crujiente tras pasar por la sartén. Disfrutar de una buena ración de anguilas, siempre acompañada de un vino de las cuatro Denominaciones de Orixe ourensanas, es uno de los rituales más arraigados de la cocina veraniega en la provincia.

Para descubrir esta tradición culinaria, existen varias paradas indispensables en la zona. Una de ellas es el Restaurante Outarelo (Castro de Beiro), un establecimiento que destaca por su maestría culinaria en las afueras de la capital. El secreto de su éxito veraniego reside en el punto de fritura exacto que se aplica a las anguilas, logrando un exterior crujiente sin perder la jugosidad interior del producto.

Siguiendo el curso del agua, el Restaurante Silvino (Untes), muy cerca de las orillas del río Miño, se presenta como una referencia absoluta para los amantes del recetario tradicional, donde las raciones se sirven generosas, doradas y fieles a la esencia de la zona.

En la comarca de O Carballiño está Casa Xulia (Señorín), un local clásico con una larga trayectoria familiar que garantiza la máxima frescura del pescado antes de ser cocinado, ofreciendo una experiencia auténtica en un ambiente casero en el que no falta el churrasco.

Más hacia el interior, la Parrillada Ameiral (Melón) ofrece un entorno natural ideal para la temporada de calor, combinando la destreza en las brasas con una excelente preparación de pescados fluviales, donde la anguila frita resulta uno de los platos más solicitados en sus mesas.

Finalmente, el Restaurante Catro Camiños (Santa Cruz de Arrabaldo) es perfecto para un alto en el camino cuando se está de viaje por la provincia. Su espacio permite saborear unas anguilas impecablemente fritas al aire libre, consolidándose como una parada obligatoria para redondear esta ruta culinaria.

Contenido patrocinado

stats