A Saínza despide el verano en la provincia con el triunfo de las tropas cristianas

ROMERÍA POPULAR

El día grande de la Romaría da Saínza congregó en Rairiz de Veiga a miles de personas que asistieron a la victoria de la Cruz frente a la Medialuna tras la gran batalla entre moros y cristianos, en una jornada festiva que marca el fin del verano

Las tropas cristianas fueron implacables un año más y, con la intercesión de la Virxe da Mercé, recobraron el castillo del control sarraceno. | Lucía Otero

Pese a lo que diga el calendario, el verano en la provincia no se despide hasta que el estruendo de los cañones y la devoción por Nosa Señora da Mercé inundan Rairiz de Veiga. La Romaría da Saínza vivió este domingo su día grande reuniendo a miles de vecinos y visitantes en el Campo do Castelo para presenciar la representación bélica más emblemática y antigua de la comarca, en una jornada que une fe, recreación histórica y convivencia.

Las tropas cristianas fueron implacables un año más y, con la intercesión de la Virxe da Mercé, recobraron el castillo del control sarraceno.
Las tropas cristianas fueron implacables un año más y, con la intercesión de la Virxe da Mercé, recobraron el castillo del control sarraceno. | Lucía Otero

La jornada dominical se inició con el tradicional sonido de las bombas de palenque. Poco después, la imagen de la Virgen de A Mercé abandonó la iglesia parroquial de San Xoán en procesión hacia la fortaleza, acompañada por las autoridades y al compás de la Escola de Gaitas Municipal. Sobre el propio campo de batalla se celebró una misa de campaña ante una multitud devota, mientras las tropas cristianas y musulmanas velaban armas en extremos opuestos.

La escaramuza fue el momento más destacado del día.
La escaramuza fue el momento más destacado del día. | Lucía Otero

La tensión contenida estalló finalmente con el inicio del gran combate de moros y cristianos. Tras haber tomado el castillo la medianoche anterior, durante el dramático asalto de la Noite Moura, el bando sarraceno se atrincheró en el baluarte. Pero tras intensas arengas, choque de sables, fuego de artillería y una densa humareda, el “ejército de Cristo” logró reconquistar su fuerte encomendándose a la patrona local, sellando la victoria de la Cruz entre el entusiasmo del público y un deseo colectivo, expresado por el narrador: “De hoxe nun ano, viva a Virxe da Mercé!”

Caído el bando moro, el ejército de la Cruz sacó pecho.
Caído el bando moro, el ejército de la Cruz sacó pecho. | Lucía Otero

Tras el fragor de la contienda, la celebración dio paso a una sesión vermú animada por Los Támega y que reunió a numerosas familias y grupos de amigos en torno a comidas campestres. Ya por la tarde, el campo de la fiesta acogió el acto de homenaje a personas destacadas por su contribución a la romería, antes de que la orquesta París de Noia pusiese el broche de oro musical a cuatro días de una celebración de profundo arraigo en A Limia, y que cuenta los meses antes de ser declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

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