La identificación del asma a tiempo puede prevenir crisis y visitas a urgencias

VIDA SANA

La ausencia de tratamiento del asma alérgica conlleva la pérdida de control de la enfermedad

Un paciente de asma utiliza un inhalador.
Un paciente de asma utiliza un inhalador.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) destacó la importancia de identificar el asma alérgica de forma precoz para evitar que el paciente se vea afectado por exacerbaciones repetidas, crisis, visitas a urgencias, pérdida progresiva del control de la enfermedad y reducción de la calidad de vida.

En el Día Mundial de la Alergia, Separ advirtió de que el asma alérgica es una enfermedad respiratoria frecuente, pero infradignosticada, que se caracteriza por la aparición o empeoramiento de síntomas respiratorios, como tos, sibilancias, opresión torácica o dificultad para respirar, tras la exposición a alérgenos ambientales.

Esta patología puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Suele asociarse a otras enfermedades alérgicas como la rinitis, la conjuntivitis o la dermatitis atópica y, si no se identifica y trata de forma adecuada, puede afectar de forma significativa a la calidad de vida.

Los neumólogos insistieron en la importancia de no atribuir todos los síntomas respiratorios al polen o a alergias estacionales, como apuntó la coordinadora del Área de Asma de Separ, Alicia Padilla, quien puso el foco en que no se debe confundir alergia con asma.

Esta patología puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente en niños y adolescentes

“No es normal necesitar con frecuencia un inhalador de rescate o asumir que cada primavera toca pasar semanas con tos, pitos o dificultad para respirar. Cuando los síntomas respiratorios se repiten, es fundamental descartar la presencia de asma y no atribuirlo todo a la alergia. Diagnosticar a tiempo marca la diferencia en el control de la enfermedad”, aseveró Padilla.

Desde Separ insistió en que el asma alérgica no debe banalizarse, ya que más allá de las molestias estacionales, es una enfermedad inflamatoria bronquial que puede provocar exacerbaciones graves, visitas a Urgencias, ingresos hospitalarios y necesidad de corticoides orales cuando no está adecuadamente controlada.

Por ello, señalaron que el diagnóstico debe basarse en pruebas objetivas que confirmen la existencia de síntomas compatibles y demuestren alteraciones características de la función pulmonar. En este sentido, son eficaces la espirometría y otras pruebas funcionales cuando sea necesario.

Los especialistas también advirtieron de que factores ambientales están contribuyendo a intensificar los síntomas.

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