Nitratos, nitritos y nitrosaminas: presta atención a lo que consumes
Ni todo lo natural es sano, ni todo lo procesado es tóxico, por lo que hay que prestar atención a lo que se consume
Internet es un arma de doble filo. Pero si uno sabe utilizar esta arma, puede desarrollar capacidades y conocimientos que benefician la búsqueda de la salud. En esta ocasión, estoy aquí para hablaros de las nitrosaminas. Una noticia sobre la agencia europea hacia saltar mi alarma en cuanto a este término, antes para mi desconocido.
Vagamente explicado, alertaban sobre la presencia de estos compuestos en los alimentos, y sobre el efecto que tenían sobre nuestra salud. Después de estudiar diferentes documentos de la fundaciones para la seguridad alimentaria, grupos de trabajo dedicados a reducir el uso y el impacto de sustancias perjudiciales e investigaciones varias, ha sido una de las veces que más me ha hecho pensar.
Para comenzar, debemos intentar explicar qué es cada cosa, otorgándole especial atención a las nitrosaminas, con todo lo que necesitas saber y su impacto en la salud.
Los nitratos son sustancias presentes naturalmente en la naturaleza, formando parte del ciclo del nitrógeno, por lo que los podemos encontrar en infinidad de alimentos, aunque estos no hayan sido procesados. Por otro lado, tanto las actividades agrícolas como la industria alimentaria utilizan los nitratos, los primeros como fertilizantes y los segundos como aditivos.
Para que se conviertan en nitritos, hay bacterias que pueden lograrlo transformando los nitratos en el medio ambiente, en los alimentos (durante su procesado y almacenamiento) o en el interior de nuestro cuerpo, por medio de la saliva o el tracto intestinal). De una forma o de otra, los nitratos o nitritos pueden estar presentes naturalmente en los alimentos, o de manera directa, por su utilización como conservante.
¿En dónde se utilizan estos aditivos y por qué? Pues principalmente en productos procesados cárnicos (carne, mariscos y pescado), como los embutidos, fiambres, patés, conservas. Su función es evitar el crecimiento de microorganismos y el deterioro de las propiedades organolépticas.
Se mezclan con sal común en diferentes formas, nitrito sódico (E-250), nitrato sódico (E-251), nitrato potásico (E-252) o nitrito potásico ((E-259). Al realizar la combinación de sal con nitratos y/o nitritos, se forma la denominada sal de curación, la cual desarrolla el sabor y el aroma, manteniendo el color y evitando el desarrollo de patógenos. En concreto uno que es muy peligroso para la salud, el Clostridium botulinum.
¿Y por qué son peligrosos estos compuestos? El nitrato en sí no es muy toxico, pero la transformación microbiológica en nitritos hace que en nuestra sangre estos compuestos oxiden el hierro de la hemoglobina generando metahemoglobina, la cual no puede transportar el oxígeno a los músculos, produciendo efectos tóxicos graves, pudiendo incluso, llegar a ser mortales. El verdadero problema deriva en que los nitritos pueden reaccionar en los alimentos que los contengan con la cocción o curación, con las altas temperaturas (parrillas, frituras y cocinados abrasivos…) y en el cuerpo formando (por medio de la microbiota intestinal) nitrosaminas, las cuales tienen efectos tóxicos, produciendo mutaciones a nivel celular y siendo altamente cancerígenas.
Cuanto menos tiempo pasen estas nitrosaminas en nuestros intestinos, menos efectos perjudiciales tendrá en nuestra salud, por lo que una dieta rica en fibra reducirá el tiempo y la incidencia de estos “enemigos”.
Si las barbacoas, embutidos, procesados y alimentos ricos en nitritos forman parte de nuestra dieta, debemos acompañarlos de una buena cantidad de vegetales, frutas y grasas saludables, porque la transformación de nitritos a nitrosaminas es frenada por la presencia de vitamina C, E y los flavonoides.
La conclusión es que debemos de tener cuidado con lo que comemos. Ni todo lo natural es sano, ni todo lo procesado es toxico. Los aditivos en general que se utilizan en base a la legislación, son seguros para la salud en las dosis recomendadas, con lo que en este caso, prefiero comer un embutido con estos compuestos y llevar una dieta en general lo más equilibrada y saludable posible, a exponer a mi cuerpo a ciertos patógenos que me harían más daño si entraran en mi cuerpo.
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