El 51,2% de universitarios en España vive con sus padres

EUROSTUDENT 8

El coste medio mensual suma 1.148 euros, con gastos de vivienda, manutención, transporte y ocio

Estudiantes universitarios en un aula.
Estudiantes universitarios en un aula.

El 51,2% del estudiantado de educación superior en España vive con sus progenitores, el 21,7% comparte piso con otras personas, el 17,6% con pareja/hijos, el 5,4% vive solo y el 4,1% en residencia universitaria. Así lo refleja la publicación “La situación socioeconómica del estudiantado de educación superior en España: una comparación europea”, un análisis de la Fundación CYD de la situación del alumnado de educación superior en España a partir de los resultados del informe europeo “Eurostudent 8”.

“España se sitúa entre los países europeos con una mayor proporción de estudiantes de educación superior que viven con sus padres, sólo superada por Azerbaiyán, Georgia y Malta. Además, el uso de las residencias universitarias es el más bajo de todos los países participantes junto a Malta, lo que podría estar relacionado con una menor disponibilidad de este tipo de alojamiento. Compartir piso con otras personas se convierte en la principal vía de emancipación, con uno de los porcentajes más altos de la muestra europea”, subrayó Alejandra Suárez Gironza, del gabinete técnico de la Fundación CYD.

Así viven los universitarios españoles.
Así viven los universitarios españoles.

El análisis pone de manifiesto, entre otros aspectos, la elevada dependencia económica de la familia por parte del estudiantado español, el mayor acceso a la educación superior de estudiantes de primera generación, el mayor coste y menor financiación pública respecto al promedio europeo, así como una valoración más crítica de la educación superior por parte de los estudiantes de España.

Procedencia familiar

El 14,6% del estudiantado de educación superior procede de familias donde los progenitores cuentan, como máximo, con estudios obligatorios, un porcentaje que dobla el promedio europeo. En cambio, solo el 28,9% tiene progenitores con estudios universitarios, frente a cerca del 50% de media en Europa. La publicación muestra también que el acceso a la educación superior en España se da a una edad más temprana (el 77,9% tiene menos de 20 años), y que el sistema de enseñanza superior español presenta un nivel inferior de internacionalización: sólo el 4,1% del alumnado que accede a la educación superior tiene estudios acreditados en otro país.

El gasto medio mensual del estudiantado español, teniendo en cuenta los gastos de vivienda, manutención, transporte, actividades sociales y ocio y costes relacionados con estudios, asciende a 1.148 euros, una cifra superior a la media de los países europeos (1.112 euros). El 47,1% de ese gasto se financia mediante transferencias de personas del entorno del estudiante y, por tanto, no es asumido directamente por este. España presenta así la cuarta proporción más elevada entre los países europeos participantes en el informe.

En consonancia, la contribución familiar es la principal fuente de ingresos del estudiantado español, representando el 48,5% del total. Los ingresos propios suponen el 39,7%, mientras que el apoyo público apenas alcanza el 6,9%, muy por debajo de la media europea (14%). En este contexto, un 24,8% del estudiantado de educación superior español manifiesta afrontar dificultades financieras serias o muy serias para cubrir sus costes materiales, un porcentaje similar a la media europea. España presenta una de las tasas de empleo estudiantil más bajas, y solo el 33,3% trabaja de forma continuada durante el curso.

Bienestar emocional

El análisis incorpora indicadores de percepción sobre el bienestar emocional y social del alumnado en la educación superior. España registra la tasa más alta de Europa por lo que se refiere al sentimiento de falta de encaje en este nivel educativo (31,4%), prácticamente duplicando la media europea (18,3%). Además, el 31,9% afirma haber sufrido situaciones de discriminación, y un 36,9% afirma haber experimentado comportamientos hostiles en el último año. A pesar de este contexto, la intención de abandono en España se sitúa en niveles similares a la media europea (8,3%). El análisis concluye que los datos muestran que el modelo español de educación superior “presenta rasgos diferenciales respecto al conjunto de países europeos, y apuntan a la necesidad de reforzar mecanismos que refuercen la equidad y la inclusión social”.

Madrid y Barcelona, ciudades más caras

El precio del alojamiento se ha convertido en uno de los principales gastos para los estudiantes que tienen que desplazarse para estudiar. El alquiler medio de una habitación en España se situó en 505 euros mensuales en julio, según Fotocasa. Las diferencias entre ciudades son, sin embargo, muy amplias. Barcelona figura entre los mercados más caros, con una media de 600 euros por habitación según Idealista. Madrid también se sitúa en la parte alta, con 689 euros de media en el análisis de la OCU. En Barcelona, el promedio calculado por la OCU asciende incluso a 735 euros mensuales. En otras ciudades, los precios son más contenidos, aunque también presentan diferencias según las zonas. Granada, por ejemplo, registró una mediana de 350 euros para una habitación en el primer trimestre de 2026, Málaga alcanzó los 600 euros y Bilbao llegó a 745 euros en ese mismo periodo. Estas diferencias pueden condicionar la elección de ciudad y universidad y aumentar el esfuerzo económico de las familias.

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