Siete de cada diez profesores pensaron en dejar la docencia

INFORME

Un informe recoge la opinión de docentes de toda España sobre la situación de la educación, revelando que siete de cada diez pensaron alguna vez en dejar la docencia

Una profesora explica la asignatura a sus alumnos con un ordenador.
Una profesora explica la asignatura a sus alumnos con un ordenador.

Más de dos tercios de los docentes (68,5%) se plantearon en algún momento abandonar la docencia, según se desprende del “IX Informe Young Business Talents: La Visión del Profesor”, elaborado por Abanca y Praxis MMT, que recoge la opinión de docentes de toda España sobre la situación de la educación. El objetivo del estudio es conocer la valoración que hace el profesorado español sobre diferentes cuestiones relativas a sus alumnos y a la educación en España.

El trabajo de campo fue realizado entre los meses de septiembre y noviembre de 2025 a un total de 634 profesores de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, y ciclos formativos de grado básico, medio y superior, cuyos alumnos participan en el programa educativo de formación empresarial Young Business Talents. Los profesores españoles ponen de manifiesto una percepción generalizada de falta de reconocimiento social, escaso respaldo institucional e insatisfacción laboral.

“Hoy en día, lo que más pesa para que un docente llegue a plantearse abandonar la profesión no es la falta de vocación, sino factores estructurales: ratios elevadas en las aulas, falta de personal, sobrecarga burocrática y una pérdida progresiva de reconocimiento social. Cuando el esfuerzo diario no va acompañado de unas condiciones mínimamente dignas, incluso las vocaciones más firmes se resienten”, señala Cristina Vázquez Andión, profesora de Economía en el IES San Rosendo, en Mondoñedo (Lugo).

Según los datos

Según los datos arrojados en el informe, entre las principales dificultades a las que se enfrentan los docentes en la actualidad destacan la falta de interés de los alumnos, los continuos cambios en la normativa en materia de educación, y la falta de respeto a su figura. A esta situación se suma una insatisfacción laboral generalizada, ya que dos tercios de los profesores (66,6%) no están conformes con su situación profesional actual.

El informe revela que ocho de cada diez consideran que su profesión no está reconocida socialmente, una percepción que se ve agravada por la escasa sensación de respaldo institucional: casi el 70% de los docentes cree que no cuenta con el apoyo de las autoridades educativas, aunque algo más de la mitad (53%) sí percibe el respaldo de las familias de sus alumnos.

A pesar de las dificultades a las que se enfrentan los profesores en la actualidad, el informe pone de relieve el fuerte compromiso del profesorado con su labor educativa: una inmensa mayoría (91%) volvería a elegir la carrera de profesor, aunque este dato ha disminuido tres puntos respecto al del año pasado. Preguntados por su satisfacción con respecto a la calidad de la educación en España, más de la mitad de los profesores españoles (59%) se muestran insatisfechos y el 54% considera que empeoró en los últimos años. En este sentido, el informe muestra cómo por séptimo año consecutivo aumentó el número de docentes que considera que la educación está empeorando.

Además, la mitad de los profesores (50%) opina que los jóvenes españoles están peor preparados que los de otros países europeos. El 80% de los docentes cree que sus alumnos no están preparados para la vida laboral, una cifra que se ha visto incrementada en cinco puntos respecto al año anterior y que refuerza la necesidad de introducir cambios estructurales.

Entre las principales medidas para mejorar la educación, los docentes destacan: una educación más personalizada y la reducción de ratios, una mayor estabilidad legislativa y una formación más práctica en el aula, especialmente en áreas como economía, empresa y emprendimiento.

Estabilidad

Los docentes coinciden en que “una mayor estabilidad en la legislación educativa es especialmente necesaria, ya que un sistema que cambia constantemente dificulta la consolidación de metodologías eficaces y genera incertidumbre”. Aunque la mayoría de los profesores (43%) valora positivamente la introducción de la tecnología, la mitad (53%) considera que su aplicación ha sido excesiva y poco equilibrada. “La tecnología en el aula es una herramienta maravillosa, siempre que se utilice en su justa medida. El problema no es la tecnología en sí, sino su uso indiscriminado y, en muchos casos, mal planificado. Falta formación tanto para los alumnos como para los profesores”, explica la profesora Cristina Vázquez Andión.

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