Uno de los tres asaltantes del almacén de joyería Fuentefría, situado en la calle Camino Caneiro, estuvo residiendo en la ciudad 20 días, durante los que preparó minuciosamente el atraco después de visitar y comprobar las medidas de seguridad del local, además del número de trabajadores, afluencia de clientes y las carreteras que confluyen en la zona para darse a la fuga en caso de que sonase la alarma e irrumpiera en escena en escena las fuerzas de seguridad.