Marcos Díaz, una vida al son de la guitarra clásica

VIDA

Marcos Díaz y su guitarra clásica forman un tándem perfecto del que, si queremos ahondar y saber sobre sus orígenes, tenemos que viajar a Brasil, tierra a la que emigraron sus abuelos desde Galicia, y al momento en que, con tan solo siete años escuchó por primera vez los acordes de una guitarra clásica. Un momento que regresa a su memoria de forma recurrente ya que fue en ese preciso instante en que su futuro se decidió y definió hasta llegar a ser el reputado músico que es hoy en día. Afincado desde hace décadas en la ciudad, pero sin dejar de ofrecer conciertos por todo el mundo, nos revela las notas de su pentagrama musical.

Marcos Díaz, una vida al son de la guitarra clásica.
Marcos Díaz, una vida al son de la guitarra clásica. | Eduardo Castro Cid

Pregunta. Dicen que nadie es profeta en su tierra y, en su caso, después de varios años, se ha vuelto a subir a un escenario ourensano de la mano del reciente I Festival de Música Ourenclásica. ¿Cómo se sintió?

Respuesta. Fue un momento realmente especial y emocionante. El Teatro Principal se llenó de público y entre él había compañeros, exalumnos de diferentes generaciones, amigos, familia… y eso siempre te hace sentir aún más feliz. Estoy muy agradecido de que contaran conmigo para formar parte de esta primera edición en la que, durante tres jornadas, la música clásica cobró un protagonismo especial.

R. Los otros artistas, de sólida trayectoria internacional, fueron la soprano Catina Bibiloni acompañada del pianista Manuel Burgueras, y el pianista Juan Carlos Cornelles acompañando al violinista ourensano José Manuel Álvarez Losada, este último es, además, el director artístico del Festival que organiza el Ateneo y colaboran la Diputación de Ourense y el Teatro Principal.

P. Por otra parte, su trayectoria le ha llevado a estar presente en escenarios de todo el mundo.

R. He participado como solista en destacadas salas de concierto y algunos de los Festivales y Ciclos Internacionales de Guitarra más renombrados de Europa y Estados Unidos. Por citar algunos: el X Festival Internazionale della Chitarra Città di Mottola (Italia), VII Festival Chitarristico Internazionale Friuli Venezia Giulia (Italia), X Festival Internacional “Gitarre und Natur” (Alemania), IX Festival Chitarristico Internazionale Luigi Legnani (Italia), XII John E. Marlow Guitar Series (USA), XIII Festival Internacional de Guitarra Santo Tirso (Portugal), IX Festival Internacional de Guitarra Ciudad de Elche (España), La Guitarra California 2007 (USA), “Ciclo Internacional de Guitarra” Auditorio Ciudad de León (España), X Festival Internacional de Guitarra de Gliwice (Polonia) o el IV Festival Internacional de Música de Compostela Via Stellae (España), entre otros.

En plena actuación.
En plena actuación. | Pablo González Prieto

P. Pero como todo tiene un comienzo, háblenos del suyo. ¿Comenzó pronto su formación musical?

R. Nací en Brasil, hijo de inmigrantes gallegos y el menor de una familia de cinco hijos. Para empezar a hablar de mis inicios con la guitarra clásica, debo decir que tuve mucha suerte porque no necesité salir de casa para descubrir este maravilloso y difícil instrumento; llegó a mí por casualidad. En 1970, cuando tenía 7 años, mi padre se hizo muy amigo del cuñado de mi hermano mayor. Se llamaba João Sbroio, y era un joven de 18 años que tocaba la guitarra extraordinariamente bien. Lo que sentí la primera vez que lo escuché tocar fue una fuerte atracción por la música y el sonido mágico del instrumento. Fue amor a primera vista. Este chico casi todos los fines de semana venía a nuestra casa y daba un recital de guitarra para mi padre, para mí y para otro de mis hermanos que tenía 14 años. Recuerdo pasar horas escuchándolo sin moverme.

R. Poco después, mi padre compró dos guitarras, una para él y otra para mi hermano, y comenzaron a tomar clases con João. Yo estaba completamente enamorado de la guitarra, y aunque me consideraban demasiado pequeño para tocar el instrumento, me sentaba cerca y no me perdía ni una sola clase. Unos meses más tarde, al ver que yo estaba más interesado en el instrumento que ellos, este joven guitarrista comenzó a enseñarme, y ese fue el comienzo.

R. Dos años después, pensó que yo debería tener un profesor que pudiera brindarme una formación más académica y recomendó a mi padre que contactara al guitarrista profesional José Oliveira, quien frecuentaba y promocionaba la tienda de guitarras Del Vecchio en el centro de São Paulo y que había sido alumno del prestigioso maestro Isaías Savio. Recuerdo haber tocado para él y haber recibido una carta de recomendación para estudiar con Isaías Savio. Así fue como comencé a tomar clases particulares con este gran maestro. Continué mis estudios con Isaías Savio hasta aproximadamente seis meses antes de su fallecimiento en 1977.

Durante el concierto del I Festival Ourenclásica.
Durante el concierto del I Festival Ourenclásica. | Pablo González Prieto

P. Una vez en tierras gallegas continuó su formación.

R. En 1978, mis padres decidieron regresar a Galicia, y yo los acompañé. Recuerdo que, nada más llegar, un primo de mi padre nos presentó al guitarrista y profesor del Conservatorio de Música de Ourense, Tomás Camacho, quien había sido alumno de José Tomás. Tomás me recomendó que me matriculara en el conservatorio y ampliara varios cursos para completar el grado profesional lo antes posible. Por aquel entonces, casi todos los fines de semana me llevaba en coche de Ourense a Vigo para asistir a las reuniones de la Agrupación Guitarrística Galega, una asociación fundada unos años antes por él y otro guitarrista, Antonio Uxío Mallo. Esta asociación estaba formada por profesionales, estudiantes y aficionados a la guitarra clásica de toda Galicia. Por lo tanto, en Galicia encontré un entorno fantástico para desarrollar mi carrera como guitarrista.

R. En 1982 terminé mis estudios profesionales en el Conservatorio de Ourense e ingresé en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid con el Maestro José Luis Rodrigo. Así, finalicé mi formación, obteniendo el Primer Premio Extraordinario de Fin de Carrera en 1984. Las dos mejores opciones que existían entonces eran estudiar con José Tomás en Alicante o con José Luis Rodrigo en Madrid.

P. Una formación que desarrolló a la par que su faceta de docente.

R. No es fácil desarrollar una carrera musical si no tienes una aportación económica que te respalde. En 1982, Tomás Camacho se trasladó al Conservatorio Superior de Música de Vigo y me ofreció la oportunidad de trabajar como profesor de guitarra en el Conservatorio Profesional de Música de Ourense, actividad que compaginé con mis estudios superiores en Madrid hasta finalizar mi carrera en 1984.

P. De la docencia, ¿qué es lo que más le gustó mientras ejerció?

R. Con todo, yo podía trabajar en lo que era lo mío: dando clases de guitarra, lo que me permitía también tocar muchas horas. A lo largo de mi vida fui compaginando conciertos y docencia, y lo mejor de todo ese tiempo, además del contacto con los alumnos, es todo lo que aprendí de ellos. La enseñanza es como un “toma y daca” en el que das y recibes. Y la satisfacción de llegar a contar con grandes alumnos que han llegado lejos. Eso es muy reconfortante.

Concentrado en sacar los mejores acordes de su guitarra.
Concentrado en sacar los mejores acordes de su guitarra. | La Región

P. Volviendo a su pasión, la de subirse al escenario para tocar ante el público, está ligado con la publicación de cuatro discos.

R. Mi primer disco fue el que me proyectó a nivel internacional. Grabado en Inglaterra y Editado en el año 2000 por sello discográfico Ópera tres, me ayudó a conseguir muy buenas críticas en revistas especializadas y en consecuencia muchos conciertos. Antes no era como ahora, que con internet llegas a todas partes a golpe de click. En aquel momento yo enviaba un dossier físico con mi disco y, cuando lo escuchaban, me iban llamando y así empecé a tocar en salas, festivales especializados de música clásica, haciendo giras por Estados Unidos y diferentes países del Viejo Continente. Después de este primer CD interpretando obras de Dowland, Bach, Sor, Barrios y Rodrigo, vinieron dos discos con mis transcripciones de las Seis Suites para violonchelo de J. S. Bach y otro registro con 13 Sonatas de Domenico Scarlatti en mis propias versiones para guitarra. Los trabajos de Bach y Scarlatti también están editados en partitura. Además de los discos, tengo publicados seis vídeos profesionales que pueden verse en mi página web (www.marcosdíaz.com) grabados en El Escorial y en Toro.

P. ¿Cómo se prepara ante un concierto?

R. Con mucho trabajo y concentración. Tocando muchas horas al día para poder tener el control del concierto, y que ese control total te permita dejarte llevar sobre el escenario. Un dejarse llevar que es más bien quitar la tensión y la presión que vas acumulando en las jornadas previas al concierto. Disfrutar de ese momento ante el público y concentrándote en la música.

P. Cierre los ojos. Con la guitarra en la mano, ¿qué es para usted la música?

R. Es la forma que yo tengo de expresarme. Me ayuda a relajarme y transportarme a otra dimensión.

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