Martín González Agra, el futuro de la guitarra clásica
ENTREVISTA
Con tan solo seis años tuvo su primer contacto con la guitarra y, desde los ocho se forma en el Conservatorio Profesional de Música de Ourense donde ha seguido creciendo y prefeccionándose paralelamente a la asistencia de clases magistrales y cursos de perfeccionamiento. Es la guitarra clásica su fiel compañera y con la que ha participado en diferentes certámenes nacionales e internacionales sumando 11 reconocimientos. El futuro de la guitarra clásica pasa por Martín González.
¿Cómo comenzó sus estudios de música?
Con seis años comencé en la escuela de música del colegio Guillelme Brown, donde tuve mis primeros contactos con la guitarra. Con 8 años, a través de las pruebas de acceso, entré en segundo de Elemental del Conservatorio Profesional de Música de Ourense, donde aún sigo. Este año comenzaré el último curso de guitarra, sexto de Profesional, y espero poder continuar mis estudios académicos de música. Paralelamente he realizado cursos de perfeccionamiento y clases magistrales de referentes del mundo de la guitarra.
¿Siempre le atrajo la guitarra?
Sí, es un instrumento que siempre me llamó la atención. No sé muy bien decirte el porqué, pero me atrajo desde el principio. Igual por Daniel Minimalia, que fue, en cierto modo, un referente para mí, aunque no fuese guitarra clásica. Posteriormente mi profesor Marcos Díaz hizo que descubriese la música clásica, que es lo que realmente me atrae ahora.
¿Es complicado compaginar los estudios con el conservatorio?
La verdad es que sí. Estudiar, preparar exámenes, clases… y luego dedicar el tiempo al conservatorio, que también requiere estudios, pasar exámenes y asistir a clases. Pero al ser algo que me gusta, intento llevarlo lo mejor posible sin dejar que una cosa vaya en detrimento de otra.
Personalmente, ¿qué le aporta la música?
Paz y tranquilidad. Es una forma de evasión. Y emoción, consigue sacar mis sentimientos.
¿En casa qué le dicen?
Siempre me apoyaron y se sienten orgullosos de ver como sigo creciendo en mi trayectoria. Ellos son los que me llevan a concursos y festivales en diferentes lugares, lo que hace que yo siga en mi empeño y no decaiga. Además, es frente al público, en ese reto, cuando un músico nota todas las emociones que puede transmitir, en mi caso, a través de los acordes de la guitarra.
A pesar de su juventud, ya ha logrado diferentes premios. Cuéntenos.
En estos seis años he recibido diferentes reconocimientos nacionales e internacionales que demuestran que voy por el buen camino. Algunos de ellos son el Concurso Internacional Ángel Iglesias en Arroyo de la Luz, varios premios en diferentes ediciones del Concurso Fernandes Fáo en Vila Nova de Cerveira (Portugal), el Concurso internacional de guitarra Alhambra en Valencia, el Concurso Mestre Salvador García en Gandía, o el Concurso Juan Crisóstomo de Arriaga en Bilbao.
¿Qué significan para usted?
Son un aliciente para seguir tocando y dan fuerza para continuar mis estudios y ver hasta donde puedo llegar.
A corto plazo, ¿qué planes tiene?
El próximo día 29 ofreceré un concierto en el Museo del Vino y, más allá, no tengo muchos plantes cerrados. Me gustaría seguir formándose y poder ofrecer más conciertos en otros lugares. Pero poco a poco.
Con la venia
1.Un instrumento.
- La guitarra.
2. Un músico referente.
-Mis profesores Marcos Díaz, Denis Azabagic y David Russell.
3. Un tema que le guste especialmente.
- “Asturias”, de Isaac Albéniz.
4. En su casa suena…
- Música de todo tipo, en especial, clásica.
5. Un lugar donde le gustaría tocar.
- En una iglesia grande, por ejemplo alguna de la Ribeira Sacra.
6. De mayor le gustaría…
- Poder dedicarme a la música plenamente.
7. Un recuerdo de su niñez.
- Un concierto de Daniel Minimalia.
8. Un lugar para perderse.
- Cualquier playa.
9. Un viaje pendiente.
- Chicago.
10. Una virtud.
- Soy amigo de mis amigos.
11. Un defecto.
- Soy introvertido.
12. Un sueño.
- Estudiar guitarra en Chicago.
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