San Vicente de Leira inicia su plan de reparación tras los incendios
120 CONSTRUCCIONES DESTRUIDAS
Un convenio con la Xunta permite al Concello de San Vicente de Leira demoler las paredes que presentan mayor peligro
El incendio de agosto destruyó gran parte del núcleo de San Vicente de Leira, en Vilamartín de Valdeorras. Durante horas, el fuego se llevó por delante aproximadamente 120 construcciones, entre ellas viviendas principales y segundas viviendas, en un desastre que los vecinos hubieron de contemplar impotentes. Ahora, el objetivo es recuperar la aldea en la medida de lo posible y el Concello ya comenzó a hacerlo.
Después de la catástrofe, los soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME) procedieron a retirar los escombros de varias calles de la aldea, pero aún queda mucho trabajo por hacer. En los últimos días, el Concello comenzó a eliminar aquellas fachadas, paredes o cubiertas que amenazaban con derrumbarse, trabajos financiados mediante un convenio con la Xunta, que recoge una memoria municipal con un coste estimado de 47.000 euros.
“Estamos tirando as paredes que teñen perigo”, explicó el alcalde, Enrique Álvarez Barreiro. Aclaró que estas labores se realizan en calles libres de escombros por las que se puede circular.
“Zona de guerra”
“É unha zona de guerra”, señaló el alcalde, asegurando que los trabajos van más allá de lo que refleja la memoria entregada a la Xunta: “Estamos tirando máis do que recolle a memoria”. Las labores de demolición de partes constructivas con riesgo se realizarán en prácticamente todas las que fueron alcanzadas por las llamas.
El alcalde insistió en que los trabajos del Concello solo contemplan la demolición de fachadas o paredes que amenazan con desmoronarse, descartando la retirada general de escombros, que inicialmente había incluido la Xunta en el convenio bajo el término “desescombro”. “Conseguín que a Xunta cambie o título”, confirmó el regidor.
Fuentes vecinales indicaron que en el pueblo sigue residiendo una docena de familias y que será difícil que todos los propietarios puedan recuperar sus construcciones, incluso con ayudas.
Potabilidad del agua
Continúan las labores para devolver la claridad al agua de las traídas de los pueblos, deteriorada por lodo y ceniza al llover. Ayer, el agua llegaba limpia, lo que permitió al Concello realizar una limpieza de urgencia en los depósitos de Arcos y Valdegodos, provocando interrupciones temporales del servicio.
Asimismo, siguen llegando voluntarios para colaborar en el acolchado del suelo con paja y frenar la erosión. El próximo sábado, Actúa Voluntariado de Afundación Obra Social Abanca movilizará entre 29 y 50 personas hasta Abelaído para acolchar el suelo y evitar que la ceniza llegue al río Leira.
Críticas nacionalistas
El portavoz de Medio Rural del BNG, Secundino Fernández, calificó de “goberno rencoroso” a la Xunta por negarse a asumir competencias para solucionar los problemas de potabilidad del agua causados por el arrastre de cenizas. Criticó que, mientras los concellos trabajan “día e noite” para llevar agua potable a los vecinos, el Ejecutivo gallego “non presta a mínima colaboración e castiga á poboación porque non aporta absolutamente nada para resolver un problema de saúde pública”. Fernández recordó que el incendio de Larouco arrasó casi 40.000 hectáreas y que en A Rúa ardió más del 80 % de la superficie del municipio.
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