EN BUSCA DE 8 FICHAJES
El COB supera los 1.000 socios mientras aprieta en el mercado
EL AMBIENTE EN EL PAZO
Decía la canción “vintage”: si yo tuviera una escoba, cuantas cosas barrería. Si el COB jugase así (más o menos) siempre, cuantos partidos ganaría. Por lo menos, los últimos que se dejó en el tintero ante rivales de menor entidad sobre el papel. Los ourensanos salieron dolidos al derbi. Las heridas de Morón dejaron cicatrices que aún se sentían. Solo podían curar con una actuación a la altura. Enfrente, un Obradoiro con galones y billetes para dar y tomar. Se le plantó cara, se le metió miedo y en el enésimo cara a cara final, en la hora de la verdad, salió cruz incluso con una desventaja demasiado abultada visto lo visto.
La primera parte fue intensa, pero sin demasiada calidad. Hubo fallos impropios por ambos bandos. El paso por los vestuarios mejoró a ourensanos y santiagueses. El COB rozó el sobresaliente. Apretó en defensa al máximo, condicionado por la ausencia de un testimonial Gill y un no presente Lisboa. Demasiado lastre para medirse a una plantilla que no tiene fin. No fue suficiente. Perdieron con las zapatillas puestas y sin reproches.
¿Y el Pazo? Fue Pazolandia. Muchos y muy buenos sentados en sus asientos. El cobismo no falla. Tampoco tras perder ante el colista por 30. Va en el ADN.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EN BUSCA DE 8 FICHAJES
El COB supera los 1.000 socios mientras aprieta en el mercado
PRIMERA FEB
El COB calienta sus gargantas
EN LUGAR DE DIEGO GÓMEZ
Nuno Manarte apuntala al COB como entrenador ayudante
Lo último
Segmento prémium
Phuket refugia el lujo en villas privadas frente al mar en Tailandia
Jaime Fernández Garrido
DESCUBRINDO A BIBLIA EN OURENSE
Libres coa verdade
SESIÓN GRATUITA
O Carballiño celebra el Día del Yoga al aire libre
Rafael Dávila Álvarez
Sobre joyas y joyos